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Se elaboran planes para la revisión del Libro de Oración y del Himnario

ENS Headlines - Monday, July 6, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] La Convención General 2015 dio un paso hacia la revisión del Libro de Oración Común de 1979 y del himnario [The Hymnal] de 1982, al instruir a la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música (SCLM, por su sigla en inglés) que elabore planes para revisar ambos [libros] y presentarlos a la próxima Convención en Austin, Texas, en 2018.

Entre otros asuntos litúrgicos, la Convención instruyó a los obispos a encontrar medios para que las congregaciones sin clero reciban la comunión, pero la Cámara de Obispos rechazó propuestas que pedían permitirles a personas no bautizadas recibir la Santa Comunión o estudiar el asunto.

La Convención aprobó publicar una versión revisada de “Mujeres y hombres santos” [Holy Women, Holy Men] con todas las conmemoraciones de santos adicionales, pero dejó “Fiestas Menores y Días de Ayuno” [Lesser Feasts and Fasts”] como el calendario suplementario autorizado de las conmemoraciones de la Iglesia (véase artículo aquí).

La versión revisada de Mujeres y hombres santos se llama Una gran nube de testigos [A Great Cloud of Witnesses].

La Convención dispuso también el uso de lo que comúnmente se conoce como “Rito III” durante los oficios principales del domingo, con ciertas restricciones; autorizó materiales para honrar a Dios en la creación, actualizó el leccionario del Libro de Oración para ajustarlo al Leccionario Común Revisado, autorizó la continua labor en el Proyecto de Música Mundial y el apoyo al Programa de Liderazgo para Músicos que Atienden Congregaciones Pequeñas, y aprobó una revisión continua del Ritual para Ocasiones Especiales.

En temas litúrgicos remitidos al comité legislativo especial sobre el matrimonio, la Convención General aprobó dos nuevas liturgias matrimoniales con lenguaje genérico neutro, que lo mismo pueden usarse con parejas del mismo sexo que de sexos opuestos, así como continuar con el uso del rito de bendición para relaciones entre personas del mismo sexo que la Convención General aprobó en 2012.

Revisión del Libro de Oración y del Himnario
La Resolución A169 instruye a la SCLM “a preparar un plan para la revisión completa” del Libro de Oración Común de 1979 y a presentarlo a la próxima Convención General. Dice que el plan debe “utilizar las riquezas de nuestra diversidad litúrgica, cultural, racial, generacional, lingüística, genérica y étnica a fin de compartir el culto común” y “tomar en consideración el uso de las actuales tecnologías que brindan acceso a una amplia gama de recursos litúrgicos”.

Al preparar el plan, la SCLM “consultará con el amplio margen de la expresión y participación culturales de nuestra Iglesia”, dijo el Rdo. Devon Anderson, vicepresidente del comité legislativo del Libro de Oración, Liturgia y Música.

El obispo Thomas Breidenthal, de Ohio Sur, miembro de un comité, le dijo a la Cámara de Obispos que la resolución “nos compromete a una conversación teológica, litúrgica y eclesiológica. Espero que podamos avanzar con audacia para decir que estamos listos”.

“Resulta cada vez más obvio que el Libro de Oración de 1979 es un producto de su tiempo, que refleja lo mejor…de la erudición de mediados del siglo XX”, dijo la Rda. Ruth Meyers, presidenta de la SCLM, a la Cámara de Diputados. Cuarenta años después, “es hora para nosotros de hacer balance de nuestra Iglesia y su contexto en este siglo” y de prepararnos para revisar el libro de oración “para respaldar nuestra labor de evangelización y contribuir a la vitalidad y el crecimiento de nuestras congregaciones y de nuestra Iglesia”, dijo ella.

Prediciendo que la resolución sería aprobada, el diputado William Murchison, de Dallas, dijo que quería advertirle a la cámara que probablemente cometa “un grave error”.

“Algunos de nosotros somos lo bastante viejos, desafortunadamente, para recordar la confusión que padeció esta Iglesia durante la última revisión del libro de oración”, afirmó. “Muchos episcopales, tristemente, dejaron la Iglesia… Mi mayor preocupación, sin embargo, es que otra revisión del libro de oración, siguiendo los lineamientos incorporados en esta resolución, nos dará algo distinto al Libro de Oración Común… un libro que no ofrezca nada más una variedad de opciones”.

El Rdo. Canónigo John Floberg, diputado de Dakota del Norte, secundó la resolución, pidiendo sólo que, cuando se revise el libro de oración, se ponga a disposición de personas que no hablan inglés de manera oportuna.

“Entre el pueblo lakota-dakota de las planicies, toma un promedio de 40 años traducir sustancialmente el libro de oración una vez que esté revisado”, dijo. “No se olviden de nosotros”.

La Convención también instruyó a la SCLM, mediante la Resolución D060 “a preparar un plan para la revisión completa del himnario [The Hymnal 1982].

Durante la discusión del comité legislativo, el Rdo. Jeremiah Williamson, de Ohio, dijo estar “algo indeciso” porque él veía la necesidad de revisar el himnario pero advertía también que la SCLM tenía lo que “parece como una increíble cantidad de trabajo ahora mismo”. Cuestionó también si la elaboración de un plan para revisar el himnario era prematura, dado que estaba a punto de comenzar la planificación sobre la revisión del libro de oración.

Sin embargo, el Muy Rdo. Benjamin Shambaugh, de Maine, dijo que él creía que tenía más sentido que los planes para un nuevo himnario formaran parte del proceso de planificación de un nuevo libro de oración.

“Sería negligente no incluir al himnario en la mezcla”, afirmó. “Resultaría extraño no incluir la música como parte de esa discusión”.

En otras resoluciones relacionadas con la música, la Convención aprobó la A060, la continuación del Equipo de Trabajo del Cántico Congregacional de la SCLM “para promover la misión de la Iglesia Episcopal mediante la animación y vigorización del cántico congregacional a través de una variedad de recursos musicales” y para desarrollar y expandir la labor del Proyecto de Música Mundial.

La Convención también apoyó la A061, la continuación del Programa de Liderazgo para Músicos que Atienden Congregaciones Pequeñas.

Santa Comunión y mesa abierta
Varias resoluciones relacionadas con permitir a personas no bautizadas recibir la Santa Comunión —una práctica a la que algunos se refieren como mesa o comunión abierta— fracasaron en la Cámara de Obispos.

Los obispos rechazaron un intento de enmendar el Canon I.17.7, Resolución C023, para permitir a personas no bautizadas recibir la Santa Comunión si fuera “con la intención de comenzar o fortalecer una relación con Cristo y finalmente ser bautizados” y el clero proporcionara “necesario consejo” o cuando “las congregaciones que invitaran a personas no bautizadas a recibir la comunión lo hicieran como parte de un plan de evangelización para dar la bienvenida a todas las personas a la mesa de Cristo y fortalecerlas en su relación con Cristo y la Iglesia”.

Los obispos rechazaron, por estrecho margen, la Resolución C010, que solicitaba un equipo de trabajo “para estudiar y facilitar el diálogo denominacional concerniente a la práctica de invitar a todas las personas, bautizadas y no bautizadas, a recibir la Santa Comunión”. La resolución fue rechazada por 79 a 77 votos, luego de que se le añadiera una enmienda en que se pedía que el equipo de trabajo “incluyera un equilibrio y diversidad de perspectivas”.

Los obispos se pronunciaron en pro y en contra de la resolución, [debate] en el que algunos de sus partidarios dijeron que la legislación no era para apoyar la práctica, sino más bien para crear un equipo de trabajo como una manera adecuada de iniciar una discusión sobre el tema.

Los obispos también rechazaron la Resolución A065 que instruía a la SCLM “a elaborar materiales litúrgicos sobre la iniciación cristiana”.

La intención, le dijo Meyers a ENS antes de la Convención, era producir recursos litúrgicos semejantes a los materiales que la SCLM había elaborado anteriormente para la bendición de relaciones de parejas del mismo sexo que contenían ensayos así como materiales litúrgicos y pastorales.

“Es importante considerar tanto la interpretación y práctica de la confirmación como su interpretación de admisión a la Comunión, todo a la luz de la teología del bautismo”, había dicho Meyers.

En un asunto relacionado, la Convención remitió la Resolución C050 a la SCLM para estudiar las implicaciones teológicas de permitir que los adultos fuesen bautizados y confirmados al mismo tiempo.

En otra resolución relacionada con la Comunión, la A044, la Convención General instruía a “los obispos que ejercen autoridad eclesiástica en cada diócesis a concebir y poner en práctica medios por los cuales las pequeñas congregaciones dentro de sus diócesis que no cuentan con el beneficio de un clérigo puedan recibir la Comunión de manera regular”.

El texto original pedía que se facultaran a ministros laicos para distribuir, en ausencia de un clérigo, un sacramento previamente consagrado en el culto público del domingo y que un rito litúrgico acompañante se creara para tales circunstancias.

El comité legislativo escuchó apasionados testimonios sobre la resolución, en algunos de los cuales describían cómo las congregaciones podían pasar extensos períodos de tiempo sin la Santa Eucaristía debido a la escasez de clero disponible.

La Convención también convino, en la Resolución D050, que los obispos “que ejerzan autoridad eclesiástica” pueden permitir a las congregaciones el uso de “Un orden para celebrar la Santa Eucaristía” (LOC pp. 323-328) en un domingo principal o celebración semanal de la Santa Eucaristía, si la Plegaria Eucarística se escribe y se le presenta al obispo con antelación a su uso”.

La resolución advierte que el libro de oración no prohíbe ese uso.

Durante las audiencias y los debates del comité, algunos arguyeron que el uso regular de tales liturgias creativas —a veces llamadas Rito III— puede ser especialmente valioso para comunidades eclesiásticas emergentes o cuando en el culto autorizado participen niños.

Como se explica aquí, “Este rito tiene la forma de un bosquejo que le permite a los participantes preparar muchos de los textos litúrgicos que se usarán en la celebración eucarística, mientras mantiene la misma estructura básica de la liturgia eucarística que se encuentra en otros ritos”.

Liturgias de la creación
La Convención General autorizó [mediante la Resolución] A058, “Materiales litúrgicos que honran a Dios en la creación” y especificó que estaban “disponibles gratuitamente”. Instruyó a la SCLM a consideran la inclusión de los materiales en una versión revisada del Ritual para Ocasiones Especiales.

La Convención remitió a la SCLM la Resolución C015, que pedía autorización para añadir una sexta pregunta al Pacto Bautismal “concerniente a nuestra responsabilidad como cristianos bautizados por el cuidado de la creación de Dios”.

Ritual para Ocasiones Especiales
La Convención General aprobó la Resolución A059, que instruía a la SCLM a continuar trabajando en la revisión del Ritual para Ocasiones Especiales.

La Convención también instruyó a la SCLM, con la [Resolución] D036, a incluir un rito para el cambio del nombre de una persona en la revisión del Ritual para Ocasiones Especiales. Durante las audiencias, varias personas —especialmente miembros de la comunidad de transexuales— testificaron apasionadamente acerca de la importancia de ese rito.

Y la Convención remitió a la SCLM la Resolución D046, que pide autorización para el uso experimental “o para uso en sesiones especiales de estudio”, con el permiso del obispo diocesano, de materiales y oraciones litúrgicas del libro All Desires Known [Todos los deseos conocidos] de Janet Morley y a la consideración del SCLM el incluirlos en una versión revisada del Ritual para Ocasiones Especiales.

Resoluciones adicionales
Entre otras decisiones relacionadas con la liturgia, la Convención General aprobó resoluciones para:

  • Instruir a la SCLM “que continúe recogiendo, revisando y diseminando materiales que aborden el antijudaísmo expreso y mezclado en porciones de las Escrituras y de textos litúrgicos cristianos, A063.
  • Adoptar criterios para recomendar traducciones de la Biblia para el culto público, A063.
  • Revisar, en una segunda lectura, el leccionario del Libro de Oración Común para avenirlo con el Leccionario Común Revisado, adaptado previamente como el leccionario autorizado de la Iglesia, A067, y
  • Instruir a la SCLM a comenzar a trabajar en la traducción del libro de oración u otros recursos litúrgicos autorizados, o todos ellos, al francés, el creole y el español, A068.

— Sharon Sheridan es corresponsal de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

Resumen informativo de la 78ª. Convención General, 3 de julio

ENS Headlines - Monday, July 6, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] Muchas cosas suceden cada día durante la Convención General. Además de los otros informes de Episcopal News Service, he aquí algunas noticias adicionales del 3 de julio, la novena y última jornada legislativa de la reunión que sesionó del 25 de junio al 3 de julio.

Los diputados eligieron a Kurt Barnes como tesorero de la Convención General.
Dos días después de que la Cámara de Obispos eligiera al actual titular Kurt N. Barnes como tesorero de la Convención General y tres días después de que la Cámara de Diputados eligiera para el puesto a Del Glover, ex miembro del Consejo Ejecutivo, la Cámara de Diputados eligió a Kurt Barnes para servir como tesorero de la Convención.

Las cosas ocurrieron de este modo.

El 30 de junio, la Cámara de Diputados eligió por estrecho margen a Del Glover, ex miembro del Consejo Ejecutivo, el único otro nominado que aspiraba frente a Barnes. Glover obtuvo 414 votos y Barnes, 400. El 1 de julio, Barnes obtuvo 102 votos en la Cámara de Obispos, y Glover, 48.

Se supuso que debido a la división del voto, Barnes, que también es el tesorero de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera, conservaría su puesto. Sin embargo, al comienzo de la sesión matutina de los diputados el 3 de julio, el parlamentario Bryan Krislock le informó a la Cámara que tenía que votar de nuevo.

Él explicó que mientras la mayoría de las elecciones de la Convención General tienen lugar en una cámara y son confirmadas por la otra, la elección del tesorero es única en que necesita de la decisión coincidente de ambas cámaras, según el Canon I.1.7(a).

Krislock le dijo a la cámara que Glover había retirado su nombre de la contienda. Los diputados entonces eligieron a Barnes con 608 votos a favor y 81 en contra.

Todas las reuniones regulares de la Convención General eligen a un tesorero que también puede ser el tesorero de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera.

Barnes se convirtió en tesorero de la DFMS en 2004 y asumió el papel de tesorero de la Convención General ese mismo año.

La carrera de Barnes abarca finanzas e inversiones en organizaciones lucrativas y sin fines de lucro. Barnes ha trabajado como economista de Rand Corp, planificador corporativo de Time Inc., planificador corporativo y editor de la revista Fortune, encargado de finanzas en Inco Limited y en Gestión de Activos con Morgan Stanley. Ayudó a Amnistía Internacional a reestructurar su administración financiera y su comité de inversiones.

El obispo primado electo solicita dos vicepresidentes
La obispa Mary Gray-Reeves, de la Diócesis de El Camino Real, y el obispo Dean Wolfe, de Kansas, fueron electos vicepresidentes de la Cámara de Obispos durante la sesión vespertina de este cuerpo el 3 de julio. Michael Curry, el obispo primado electo, había solicitado una suspensión de las normas para permitir la elección de dos vicepresidentes, en lugar de uno solo, como ha sido lo usual. La cámara convino en apoyar la intención del obispo primado electo y eligió los dos. La obispa sufragánea de Los Ángeles, Diana Bruce, fue electa secretaria de la cámara y ella nominó a Allen Shin, obispo sufragáneo de Nueva York, como secretario auxiliar.

Una resolución de cortesía para la Obispa Primada
A la obispa primada Katharine Jefferts Schori le tributaron una ovación de pie, aplausos sostenidos, vítores y silbidos después de que el Comité de Cortesía y Honores de la Convención General presentara una resolución en que le daban las gracias por su ministerio.

Se crea un comité para evaluar al Seminario General y su relación con la Convención
La 78ª. Convención General aprobó la Resolución D075 por la cual autoriza a los funcionarios ejecutivos a nombrar un comité de no más de cinco miembros para evaluar la relación entre la Convención General y el Seminario Teológico General. Según la resolución, el comité ha de incluir a uno de los síndicos elegidos en la Convención y está encargada de determinar si esta relación es mutuamente beneficiosa en este momento de la vida de la Iglesia. Al comité se le pide que informe de sus resultados a la 79ª. Convención General y que presente una recomendación, incluida la posibilidad de ponerle fin a esta relación.

Las cámaras ratifican su apoyo a los centroamericanos que huyen de la violencia
La Cámara de Diputados aprobó el 3 de julio convenir con la Cámara de Obispos en la Resolución D033, “en apoyo a los derechos de los refugiados en Centroamérica”, la cual le pide a la Iglesia Episcopal que “reconozca la continua violencia contra los ciudadanos, y el desplazamiento de los mismos, en el triángulo norte de América central (Honduras, Guatemala y El Salvador), perpetrado por actores estatales y no estatales”.

El mundo comenzó a prestar atención a la crisis de violencia epidémica en América Central cuando, en el verano de 2014, comenzaron a llegar a la frontera [sur] de Estados Unidos niños hondureños, guatemaltecos y salvadoreños en números sin precedentes.

Durante el último año, el nivel de violencia en el Triángulo Norte ha seguido aumentando, sus residentes continúan huyendo hacia Estados Unidos, y a algunas mujeres y niños los albergan en centros de detención que parecen prisiones.

La resolución pide además que “la Iglesia y los gobiernos regionales garanticen y apoyen la labor de la sociedad civil y de organizaciones internacionales al tiempo que abordan las necesidades de los desplazados en sus países de origen; apoyen los esfuerzos de las agrupaciones de la sociedad civil de los organismos regionales, especialmente la labor de nuestra hermana provincia anglicana la Iglesia de la Región Central de América (IARCA), la Diócesis de Honduras y las organizaciones de derechos humanos, las cuales buscan abordar las causas raigales de la violencia y participar en promoción social y diálogo con sus gobiernos para atender las necesidades de los desplazados internos y de los refugiados y crear espacios seguros para ellos”.

Pide también a la Iglesia Episcopal, en solidaridad con IARCA, exigir responsabilidad gubernamental en Centroamérica, que la Iglesia abogue para que el gobierno de EE.UU. desempeñe un papel positivo, fortalecer económicamente las instituciones legales y animar a los gobiernos de Centroamérica y México a que defiendan los derechos legales de las víctimas.

La Convención acuerda importantes cambios estructurales

ENS Headlines - Monday, July 6, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] La Convención General ha aprobado dos resoluciones por las que hace importantes cambios en la estructura de la Iglesia Episcopal.

Los diputados y obispos que pertenecen al Comité de Estructura y Gobierno, que examina las resoluciones, “estuvieron unidos en el amor por esta Iglesia y su misión”, le dijo a la Cámara de Obispos el 2 de julio Clifton Daniel, obispo de Pensilvania y presidente del comité. “Al final el tono de nuestras conversaciones aportó esperanza mientras nuestra Iglesia entra en un renovador proceso de cambio”.

La Resolución Sustituta A004, que reescribe las normas que rigen al Consejo Ejecutivo de la Iglesia, rechazó una propuesta del Equipo de Trabajo para Reinventar la Iglesia Episcopal de reducir el Consejo a la mitad de sus miembros. La resolución ligeramente expande la facultad de hacer nombramientos del Consejo Ejecutivo en lo tocante a tres miembros del personal ejecutivo de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera (DFMS), a saber: el director de operaciones, el director de finanzas y el director de asuntos jurídicos (un cargo creado por la resolución). El Obispo Primado llevará a cabo revisiones anuales de rendimiento de estos tres cargos ejecutivos y compartirá los resultados con el comité del Consejo Ejecutivo en conformidad a lo estipulado en la resolución.

La resolución también establece una cláusula para esos tres funcionarios que, junto con el Obispo Primado y el presidente de la Cámara de Diputados, se someterían a una mutua revisión ministerial cada 18 meses.

Los diputados eliminaron de la resolución una cláusula controversial propuesta por el Comité Legislativo sobre gobierno y Estructura que le permitiría al Consejo, por una votación de dos tercios, instruir al Obispo Primado que despidiera a cualquiera de esos tres funcionarios.

La Resolución Sustituta A006 reduce el número de comisiones permanentes de la Iglesia de 14 a dos. Las dos serían la Comisión Permanente sobre Estructura, Gobierno, Constitución y Cánones y la Comisión Permanente sobre Liturgia y Música. El Obispo[a] Primado[a] y el[la] presidente de la Cámara de Diputados nombrarían comités de estudios y equipos de trabajo para llevar a cabo la labor requerida por una reunión de la Convención General, con aprobación del Consejo. Todos esos organismos caducarían al comienzo de la próxima Convención General a menos que fueran renovados.

La resolución afecta sólo a las comisiones permanentes y no a los comités, agencias ni juntas. Como sucede con todas las resoluciones de la Convención General, la legislación entrará en vigor en el próximo trienio, el cual comienza el 1 de enero de 2016.

La Resolución Sustituta A004
pide que tanto el Obispo Primado como el presidente de la Cámara de Diputados, en su función de vicepresidente [del Consejo Ejecutivo] nominen a las personas que han de servir de director[a] de operaciones, de director[a] de finanzas y de director[a] de asuntos jurídicos de la Iglesia. Las personas que ostenten esos tres cargos también actuarán como funcionarios de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera, junto al[a la] presidente y al[a la] vicepresidente.

El Consejo procedería luego a votar el nombramiento de esas personas. Actualmente, el[la] Obispo[a] Primado[a] nombra al director de operaciones, con el asesoramiento y consentimiento del Consejo. El personal denominacional responde al director de operaciones que responde al Obispo Primado. El Obispo Primado y el presidente de la Cámara de Diputados, como presidente y vicepresidente del Consejo respectivamente, nominan de mutuo acuerdo al director de operaciones a quien luego nombra el Consejo.

Durante una audiencia del Comité de Gobierno y Estructura el 25 de junio, la obispa primada Katharine Jefferts Schori dio el paso inusual de hablar en contra de la Resolución Sustituta A004, así como de la D006 y D010, diciendo que diluirían la autoridad y responsabilidades del Obispo Primado. Las resoluciones D006 y D010 fueron más allá de la reorganización de la relación Obispo Primado-Consejo Ejecutivo que el Equipo de Trabajo para Reinventar la Iglesia Episcopal (TREC) le propusiera a la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera.

“Una junta no puede ser responsable de relaciones de empleos”, le dijo ella al comité. “Una junta establece una norma acerca de las relaciones de empleo, pero una junta no puede llevar a cabo el trabajo de manejar asuntos de empleo. Veo eso como una pieza esencial de la responsabilidad del Obispo Primado”.

El Rdo. Adam Trambley, diputado de Pensilvania Noroccidental, le dio comienzo al debate en la Cámara de Diputados el 1 de julio al intentar garantizarle a la cámara que la controvertida estipulación de facultar al Consejo, mediante un voto de dos tercios, a instruir al Obispo Primado que despida al director de operaciones, al director de finanzas o al director asuntos jurídicos constituye “una capacidad muy limitada de proporcionarle algún tipo de responsabilidad y autoridad a los funcionarios”.

Trambley, miembro del Comité Legislativo sobre Gobierno y Estructura, dijo que si el Consejo va a nombrar a los funcionarios después de que el presidente y el vicepresidente los nominen, entonces debe haber alguna manera de mantenerlos responsables.

Entre tanto, la Rda., Ledlie Laughlin, diputada de Pensilvania, dio el más breve testimonio del debate, al decir simplemente: “la autoridad debe radicar en la presidencia del Consejo Ejecutivo”.

Los diputados eliminaron la cláusula del despido en una votación de 464 a 359, y aprobaron la Resolución Sustituta A004 con una votación de 649 a 179.

La Cámara de Obispos convino con la Cámara de Diputados respecto a la Resolución A004.

Hubo, sin embargo, un debate sobre las estipulaciones de los nombramientos. El comité de los obispos sobre gobierno y estructura enmendó la versión de la resolución aprobada por los diputados para otorgarle al Obispo Primado la autoridad de nombrar al director de operaciones, con la asesoría y el consentimiento del Consejo, tal como ocurre en la actualidad.

Después de alguna duda de que las enmiendas del comité significaran que habría que devolver [la resolución] a los diputados, se presentó una moción para volver a cambiar la resolución, conservando el lenguaje aprobado por los diputados de que las tres nominaciones deben hacerse conjuntamente por el presidente y el vicepresidente, y luego los nombramientos por una votación del Consejo.

El obispo Ian Douglas, de Connecticut, se pronunció en contra de la enmienda del comité e instó a los obispos a convenir con los diputados. “Tal como yo lo leo, parece bastante claro a quien el personal y estos funcionarios tienen que responder”, dijo. “Tres veces dice ‘responsable ante la presidencia’”.

El obispo Dean Wolfe, de Kansas, dijo que él cree que “estamos experimentando un asalto sin precedentes a la autoridad del Obispo Primado y de los obispos en general. Suena como ‘caramba, somos paranoicos, pero una vez mi mamá me dijo que la casa se estaba quemando y se estaba quemando’. Yo quisiera, pues, que todo el mundo se mostrara cuidadoso acerca de esto. Quiero darle a nuestro próximo Obispo Primado la mejor pista posible para despegar”.

Al final, los obispos aprobaron el lenguaje de la resolución tal como había sido aprobado por los diputados.

Al preguntarle, la obispa primada Katharine Jefferts Schori confirmó que la resolución entraría en vigor el 1 de enero de 2016, y que eso no afecta a los actuales titulares de esos cargos.

La Resolución Sustituta A004, que revisa el Canon 1.4 Secciones 1-8, incluye algunas de las ideas adelantadas en la versión original propuesta por el Equipo de Trabajo para Reinventar la Iglesia Episcopal, así como en las resoluciones C032, D006, D020 y D010.

El debate sobre la Resolución Sustituta A006 rechazó una moción para referir la resolución de la comisión permanente, que incluye la Resolución A006 en su forma original y la A097, a la Comisión Permanente sobre la Estructura de la Iglesia. Esa movida habría aplazado cualquier decisión sobre los comisiones permanentes al menos hasta la Convención General de 2018.

Patricia Rhymer Todman, diputada de la Diócesis de las Islas Vírgenes, que presentó la moción para referir [la resolución] dijo que reducir el número de comisiones permanentes sirve para la “destrucción indiscriminada” de la estructura de comités, comisiones, agencias y juntas de la Iglesia, la cual funciona entre convenciones para someter políticas y estrategias a la consideración de la próxima reunión de la Convención.

Ella dijo que la Iglesia quiere concentrarse en la misión y en la evangelización y “nuestra Iglesia necesita una estructura simplificada pero idónea para cumplir su abundante promesa de misión”.

  1. Zoe Cole, diputada de la Diócesis de Colorado, dijo que adoptar la reducción significa que “nos convertimos en una Iglesia con una estructura permanente dedicada a reglas y a la música”.

Añadió que tomará mucho tiempo durante cada trienio determinar qué grupos se necesitan, de qué se encargan y quién será nombrado.

Los diputados rechazaron una enmienda propuesta por Sarah Lawton, diputada de California, para añadir una Comisión Permanente sobre la Misión, a pesar de su argumento de que la Iglesia no debía tener solamente comisiones permanentes concentradas en su quehacer interno.

El Rdo. John Floberg, diputado de Dakota del Norte, quien también es miembro del Consejo Ejecutivo, advirtió que el presupuesto 1016-2018 aumenta el monto de dinero disponible para los organismos interinos que el Consejo podría crear. Dijo que el Consejo necesitaba contar con la facultad de crear organismos interinos “a fin de que esta Iglesia pueda responder con mayor agilidad a las necesidades” que enfrenta en la sociedad.

La Rda. Victoria Balling, que encabeza la diputación de la Diócesis de Nueva Jersey, dijo antes de rechazar la reducción, que la Iglesia debe recordar que es la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera. “Debemos vivir en el espíritu de lo que el comité de gobierno y estructura ha propuesto y creo que bajo la dirección del obispo Curry esto (la idea de ser miembros de una sociedad misionera) continuará y no perderemos nuestra identidad como misioneros”.

El Rdo. Stan Runnels, diputado de Misurí Occidental y miembro del Consejo Ejecutivo, le dijo a la cámara que “yo quiero asegurarle a la Convención que el Consejo Ejecutivo en conversación en este último trienio, especialmente en la medida en que el informe del TREC se nos hizo cada vez más accesible, estaba consciente de que este privilegio de nombrar equipos de trabajo exigirá de nosotros utilizar la historia de los CCAB como una guía y que muchos de los equipos de trabajo que se nombren reflejarán básicamente la historia de la estructura de los CCAB”.

La Cámara aprobó la resolución 639-114.

La Cámara de Obispos aceptó la resolución en una votación de viva voz.

El obispo Sean Rowe, de Pensilvania Noroccidental, miembro del Comité Legislativo sobre Estructura y Gobierno de la Convención General, aclaró que la resolución sólo concierne a las comisiones permanentes y no a los comités, agencias ni juntas. Al igual que con todas las resoluciones de la Convención General, la legislación entrará en vigor en el próximo trienio, el cual comienza el 1 de enero de 2016.

El obispo Steven Miller, de Milwaukee, propuso dos enmiendas, una de ellas pide que el presidente y el vicepresidente de las dos comisiones permanentes sean nombrados por diferentes cámaras; y otra para añadir una Comisión Permanente sobre Relaciones Ecuménicas.

La Cámara de Obispos votó a favor de la primera enmienda, pero rechazó la segunda con 71 votos a favor y 69 en contra.

No obstante, después de algún debate, Miller le pidió a la cámara que reconsiderara su enmienda. La cámara aprobó eliminar la enmienda y considerar la Resolución Sustituta A006 no enmendada, la cual fue aprobada por mayoría simple. Si la enmienda hubiera sido aprobada, la resolución revisada habría exigido la ratificación de la Cámara de Diputados.

Antes de que la cámara revocara la enmienda, el obispo Stacy Sauls, director de operaciones de la Iglesia Episcopal, expresó su aprecio por la resolución, pero le preocupaba enmendarla y enviarla de vuelta a la Cámara de Diputados. “Hay muchas personas en fila para añadir comisiones permanentes” dijo. “Les exhorto a que seamos muy cuidadosos.”

Con anterioridad, varios otros obispos miembros del comité de estructura, se pronunciaron sobre la resolución.

La obispa Mary Glasspool, sufragánea de Los Ángeles, dijo que se siente agradecida por la labor del TREC “por poner en algunos un pensamiento creativo y amoroso”.

La reducción en el número de comisiones permanentes, dijo ella, es “la manifestación más concreta y visible del cambio. Resulta muy claro que no estamos listos para una legislatura unicameral. No pedimos una reducción en el número de miembros del Consejo Ejecutivo ni de los miembros o diputados en la Convención General. Pero los CCAB (los comités, comisiones, agencias y juntas. de la Iglesia) es un punto de partida para un diálogo continuo. Esto es una maratón y no una carrera corta de gran velocidad”.

El obispo Lawrence Provenzano, de Long Island, expresó preocupación por “la orientación introvertida de los dos comités permanentes que quedan”.

Pero dijo que esperaba que esto le permita al Consejo Ejecutivo ser más ágil en responder a la misión, la evangelización y la justicia social, y luego desactivarlos en la medida en que cambien las necesidades”.

— Matthew Davies y la Rda. Mary Frances Schjonberg son redactores y reporteros de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

Archbishop’s homily at Princess Charlotte’s baptism

ENS Headlines - Monday, July 6, 2015

[Lambeth Palace] Archbishop of Canterbury Justin Welby conducted the baptism of Princess Charlotte at St. Mary Magdalene Church, Sandringham, on July 5. Read the text of his homily below.

“It seems that different forms of ambition are hard-wired into almost all of us. At a baptism our ambitions are rightly turned into hopes and prayers for the child, today for Princess Charlotte. Everyone wants something for their children. At our best we seek beauty, not necessarily of form, but of life.

“In the reading from Matthew 18, Jesus is trying to turn one kind of ambition – an ambition for place and prestige – into an ambition for a beautiful life. To be great in the Kingdom of Heaven, he tells his very pushy disciples, is not about position but about beauty of life, a life that looks like his; and his example is someone unimportant in those days: a child.

“Amongst Princess Charlotte’s own ancestors, now buried in the Holy Land, is a saint, the Grand Duchess Elizabeth, whose life was one of transparent beauty and death one of beautiful courage and service. In her life she forgave the man who killed her husband. At her cruel murder she continued to care for those suffering with her. It is of such beauty that Jesus speaks when he talks of being great in the Kingdom of Heaven.

“Such beauty of character begins with baptism, and is established in the habits of following and loving Jesus Christ; habits to be learned from parents and godparents, and the whole community of the church.

“Beauty is the implied prayer of the baptism service, beauty of life which brings true and eternal greatness. In such times as ours, those who suffer – such as the wounded or bereaved in Tunisia and other places – need lives of beauty around them; lives that share healing and hope, offering to all around them, both in times of light and darkness, a vision of a Christ-filled future.”

El presidente Barack Obama envía felicitaciones al Obispo primado electo Michael Curry

ENS Headlines - Saturday, July 4, 2015

Durante la eucaristía de clausura de la Convención General el 3 de julio, la obispa primada Katharine Jefferts Schori lee una carta del presidente Barack Obama en que felicita a Michael Curry, que aparece a la022 derecha, por su elección como obispo primado de la Iglesia Episcopal. Foto de Sharon Sheridan/ENS.

[Episcopal News Service – Salt Lake City] El presidente Barack Obama envío felicitaciones al obispo primado electo Michael Curry en una carta fechada el 2 de julio. La obispa primada Katharine Jefferts Schori, la primera obispa primada de la Iglesia Episcopal y la primera mujer en alcanzar la primacía en la Comunión Anglicana, lee, durante la eucaristía de clausura de la 78ª. Convención General, la carta del Presidente a Curry, quien fuera electo el 27 de junio como el primer obispo primado afroamericano de la Iglesia Episcopal.

LA CASA BLANCA
WASHINGTON
2 de julio de 2015

Rvdmo. Michael Bruce Curry
Obispo primado electo de la Iglesia Episcopal
Raleigh, Carolina del Norte

Estimado obispo Curry:

Al tiempo de prepararse para comenzar a servir como Obispo Primado, le envío mi cálida felicitación.

Desde los primeros tiempos de nuestra nación, las comunidades de fe a través de nuestro país nos han mostrado cómo la disposición a creer y la dedicación a cuidar de otros pueden enriquecer nuestras vidas. Su liderazgo a lo largo de los años ha reflejado su pujante visión de un mañana más integrado. Orientado por su compromiso con un futuro más compasivo y de mayores oportunidades, confío que continuará usando sus dones para llevar juntas a personas de todas las fes y procedencias a realizar los Estados Unidos que sabemos posible.

De nuevo, felicitaciones. Le deseo todo lo mejor,

Atentamente,

[Aparece la pie la firma autógrafa del presidente Barack Obama]

Declaración de la Cámara de Obispos: ‘Comunión frente a la diferencia’

ENS Headlines - Saturday, July 4, 2015

Nosotros, la Cámara de Obispos de la Iglesia Episcopal, deseamos expresarles nuestro amor y aprecio a nuestros colegas que se identifican como Asociados de la Comunión y a esos obispos que tienen afinidad con la posición de los Asociados de la Comunión, tal como dieron a conocer en la Declaración de Salt Lake City de Asociados de la Comunión. El tiempo pasado juntos en Salt Lake City, en diálogo y en oración, ha demostrado cuan profundamente el amor de Dios en Jesús nos vincula y nos faculta para el servicio de la misión de Dios. Mientras esperábamos la dirección del Espíritu Santo en nuestras deliberaciones, nos han recordado que la Cámara de Obispos está ricamente dotada de muchas voces y perspectivas sobre asuntos de significación teológica, litúrgica y pastoral. Esto se ha demostrado en nuestro discernimiento respecto a asuntos doctrinales relativos al matrimonio cristiano. Le damos gracias a Dios por la abundante variedad de voces en nuestra Cámara, en nuestras diócesis, en la Iglesia Episcopal y en la Comunión Anglicana, que refleja la amplitud de la misericordia y la presencia de Dios en la Iglesia y en el mundo.

Damos particulares gracias por el resuelto testimonio de nuestros colegas de Asociados de la Comunión. Valoramos su compromiso con la Iglesia Episcopal y con la Comunión Anglicana y confiamos en él. Reconocemos que la suya es una voz minoritaria en la Cámara de Obispos en nuestras deliberaciones respecto al matrimonio cristiano; y afirmamos que, pese a nuestras diferencias, ellos constituyen una parte indispensable de quienes somos como la Cámara de Obispos de la Iglesia Episcopal. Nuestra Iglesia necesita de su testimonio. Además, apreciamos que cada uno de nosotros regresará a las diócesis donde habrá una variedad de respuestas a las resoluciones A054 y A036. La ecuanimidad, generosidad y amabilidad con las que los Asociados de la Comunión han compartido sus puntos de vista sobre el matrimonio cristiano y han permanecido en relación es un modelo a seguir para nosotros y para los líderes laicos y ordenados de nuestras diócesis. Le damos gracias a Dios que en la plenitud de la Santa Trinidad podemos y debemos permanecer unidos como el Cuerpo de Cristo en nuestras diócesis, en la Iglesia Episcopal y en nuestras relaciones con nuestras hermanas y nuestros hermanos en Cristo en la Comunión Anglicana. Los vínculos creados en el bautismo son ciertamente indisolubles y oramos que tengamos la confianza para depender del Espíritu Santo que continuará manteniéndonos juntos como asociados en la comunión mediante el amor de Dios en Jesús.

Convention turns diocesan asking into a mandatory assessment in 2019

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] General Convention, meeting in the last hours of its nine-day gathering here, made mandatory the current voluntary diocesan budgetary asking system for the 2019-2021 budget cycle and imposed penalties for noncompliance.

Substitute Resolution D013 also conforms the church’s canon on the budget to the process that has actually been used in recent years to craft the budget.

Final approval of D013 came after convention took the relatively unusual step of referring to a conference committee the bishops’-amended version of Resolution D013. The conference committee process is used to create a final-form resolution for consideration by both houses in a shorter period of time than it would take for the amended resolution to be sent back to its regular legislative committee. The last time it was used was in 1997, according to House of Deputies President the Rev. Gay Clark Jennings, who served on it. It involved Resolution A053 to implement mandatory rights of women clergy under canon law.

The mandatory assessment will not apply to the upcoming 2016-2018 triennial budget, but becomes effective Jan. 1, 2019. Without getting a waiver, a diocese that does not pay the full assessment will be unable to get grants or loans from the Domestic and Foreign Missionary Society unless the Executive Council specifically approves disbursing the money.

(The Domestic and Foreign Missionary Society is the name under which The Episcopal Church is incorporated, conducts business, and carries out mission.)

The resolution allows the council to begin granting waivers to dioceses that do not pay, based on financial hardship, beginning Jan. 1, 2016. Council agreed in January to create a so-called Diocesan Assessment Review Committee to work with dioceses that do not  meet the full churchwide asking.

Dominican Republic Bishop Julio César Holguín Khoury addressed bishops through an interpreter during discussion on the resolution July 3, saying, “Please make note of the fact that there are some dioceses that receive subsidies to assist their budgeting function and what I understand here, it’s being required they pay the full amount of what is specified here. That would make a very difficult ,for example, for those dioceses in the ninth province. They might not be able to comply (with) that mandate.”

To which Florida Bishop John Howard replied: “Those are precisely the circumstances this resolution contemplates and for which most likely a waiver would be granted.”

The 2016-2018 budget convention adopted July 2 is based in part on asking the church’s dioceses and regional mission areas to give 18 percent of their income to fund the 2016 budget, 16.5 percent for the 2017 budget and 15 percent in 2018.

Each year’s annual diocesan giving in the three-year budget had been based on a diocese’s income two years earlier, minus $120,000. The dioceses were this year asked to contribute 19 percent of their income from two years earlier, minus $120,000. The 2016-2018 budget increases the exemption to $150,000.

Out of 109 dioceses and three regional areas, 49 dioceses paid the full asking or more in 2014. A list of 2013 diocesan commitments and payments made, and 2014 commitments, is here.

A copy of the budget is here.

The major reason a conference committee met July 3 to perfect a version of the resolution upon which both houses could agree was the bishops amended the resolution proposed by General Convention’s Legislative Committee on Governance and Structure and adopted by the deputies to remove wording to provide a stipend for the president of the House of Deputies.

The Task Force For Reimagining the Episcopal Church called for such compensation in its report to convention (page 12 here) and its original Resolution A004.

“When someone volunteers to do a job, it is not an injustice not to pay them,” said Diocese of Milwaukee Bishop Steven Miller during debate in the House of Bishops on July 3.

Colorado Bishop Rob O’Neill, who later served the conference committee, told his colleagues during the same debate that a “conversation needs to be had with care and thoughtfulness apart from language that binds us up in canonical revision.” He said he wanted to provide time and space for that conversation to happen in an appropriate venue and way.

The conference committee added 10 resolves concerning a salary for the deputies’ president. They note that the roles of both the presiding bishop and the deputies’ president continue to evolve and the life and work of the church as a whole is “in a time of substantial transition” as “the structures of the church continue to evolve.” There are “increased demands on the time and energy” of the president of the House of Deputies, who also serves as serves as vice-president of the Domestic and Foreign Missionary Society and vice-chair of the Executive Council.

The resolution notes that “the House of Deputies is of the view that only persons who are retired or who have substantial economic resources are financially able to serve as president of the House of Deputies,” but that it ought to be able to choose a president without regard to his or her financial circumstances. And the resolution says the deputies think the salary is a matter of fairness and that it is important for church to “explore fully and openly the issues of leadership,” including compensation for the president.

“The House of Bishops understands and appreciates the cogency of, and fairness issues inherent in, the position of the House of Deputies,” the resolution said.

The resolution calls for the presiding bishop and the president of the House of Deputies to jointly appoint a task force to consider the issues of leadership and compensation. The task force will make recommendations to the next meeting of convention.

Minnesota Deputy Sally Johnson, who chaired the conference committee as well as the governance and structure committee, told the deputies that the conference committee, consisting of her, Deputy Vice President Byron Rushing, Southeast Florida Deputy Tom O’Brian, Florida Bishop John Howard, Colorado Bishop Rob O’Neill and Northwest Pennsylvania Bishop Sean Rowe (who is also bishop provisional of Bethlehem) worked for more than three hours on the compromise resolution.  It was, she said, a “frank and candid and very good discussion.”

The bishops, she said, “expressed concern” that it was premature to add a stipend for the deputies’ president at this time without more study and consideration.

The language of the resolution “is probably not perfect,” she said, adding that it might have been “more perfect” had it not been crafted in the middle of convention’s last legislative day.

After the deputies passed the conference committee resolution on a vote of 684-84, Jennings praised the conference committee process, calling it one of the tools available to foster “communication, collaboration and conversation” with the House of Bishops.

– The Rev. Mary Frances Schjonberg is an editor and reporter for the Episcopal News Service. Tracy Sukraw is a member of the ENS team at General Convention. The Rev. Pat McCaughan, ENS correspondent, contributed to this story.

Plans to be created for prayer book, hymnal revision

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] General Convention 2015 took a step toward revising the 1979 Book of Common Prayer and The Hymnal 1982, directing the Standing Commission on Liturgy and Music (SCLM) to prepare plans for revising each and to present them to the next convention in Austin, Texas, in 2018.

Among other liturgical issues, the convention directs bishops to find ways for congregations without clergy to receive Communion, but the House of Bishops defeated proposals to allow unbaptized people to receive Holy Communion or to study the issue.

The convention approved making available a revised version of “Holy Women,
Holy Men” with additional saints’ commemorations but left “Lesser Feasts and Fasts” as the church authorized supplemental calendar of commemorations (see article here).

The revised “Holy Women, Holy Men,” is called “A Great Cloud of Witnesses.”

The convention also made provision for using what is commonly called “Rite III” during principle Sunday services, with certain restrictions; authorized materials for honoring God in Creation; updated the prayer book lectionary to conform to the Revised Common Lectionary; authorized continued work on the World Music Project and support for the Leadership Program for Musicians Serving Small Congregations; and approved continued revision of the Book of Occasional services.

In liturgical matters referred to the special legislative committee on marriage, General Convention approved two new marriage liturgies with gender-neutral language that same-sex or opposite-sex couples may use as well as continued use of the rite for blessing same-sex relationships that General Convention 2012 approved.

Prayer book and hymnal revision

Resolution A169 directs SCLM “to prepare a plan for the comprehensive revision” of the 1979 Book of Common Prayer and to present it to the next General Convention. It says the plan must “utilize the riches of our church’s liturgical, cultural, racial, generational, linguistic, gender and ethnic diversity in order to share common worship” and “take into consideration the use of current technologies which provide access to a broad range of liturgical resources.”

In preparing the plan, SCLM will “consult with the side breadth of cultural expression and participation throughout our church,” said the Rev. Devon Anderson, deputy chair of the prayer book, liturgy and music legislative committee.

Bishop Thomas Breidenthal of Southern Ohio, a committee member, told the House of Bishops that the resolution “commits us to a theological, liturgical and ecclesiological conversation. I hope we can move forward with boldness to say we are ready.”

“It’s become increasingly apparent that the 1979 prayer book is a product of its time, of reflecting the best … scholarship of the mid-20th century,” the Rev. Ruth Meyers, SCLM chair, told the House of Deputies. After 40 years, “it’s time for us to take stock of our church and context in this century” and prepare to revise the prayer book “to support our work of evangelism and contribute to the vitality and growth of our congregations and our church,” she said.

Predicting the resolution would pass, Deputy William Murchison of Dallas said he wanted to warn the house that it likely was making “a serious mistake.”

“Some of us are old enough, unfortunately, to remember the turmoil that beset this church during the last prayer book revision,” he said. “Many Episcopalians, sadly, left the church. … My primary concern, nevertheless, is that further revision of the prayer book along the lines that are embedded in this resolution will give us something other than common prayer … a book that provides nothing but a variety of options.”

The Rev. Canon John Floberg, deputy from North Dakota, supported the resolution, asking only that, when the prayer book is revised, it is made available to non-English speakers in a timely manner.

“Among the Lakota-Dakota people of the Plains, it takes on average 40 years to substantially translate the prayer book once it’s revised,” he said. “Don’t forget about us.”

The convention also directed SCLM “to prepare a plan for the comprehensive revision of “The Hymnal 1982” with D060.

During legislative committee discussion, the Rev. Jeremiah Williamson of Ohio, said he was “a little torn” because he saw the need for hymnal revision but also noted that SCLM had what “seems like an incredible amount of work right now.” He also questioned whether developing a hymnal-revision plan was premature, given that planning was about to start on prayer-book revision.

The Very Rev. Benjamin Shambaugh of Maine, however, said he thought it made more sense for plans for a new hymnal to be part of the planning process for a new prayer book.

“It would be remiss not to include the hymnal in the mix,” he said. “It would be strange not to include music as part of that discussion.”

In other music-related resolutions, the convention approved A060, the continuation of SCLM’s Congregational Song Task Force to “further the mission of The Episcopal Church by enlivening and invigorating congregational song through the development of a variety of musical resources” and developing and expanding the work of the World Music Project.

The convention also endorsed A061, the continuation of the Leadership Program for Musicians Serving Small Congregations.

Holy Communion and Open Table

Several resolutions related to allowing unbaptized people to receive Holy Communion – a practice some refer to as open table or open communion – failed in the House of Bishops.

The bishops rejected an attempt to amend Canon I.17.7, Resolution C023, to allow unbaptized people to receive Holy Communion if it was “with the intent of beginning or strengthening a relationship with Christ and eventually being baptized” and the clergy are providing “counsel as needed” or when “congregations inviting the unbaptized to receive communion must do so as a part of an evangelistic plan to welcome all people to Christ’s table and to strengthen them in their relationship with Christ and the church.”

The bishops narrowly defeated Resolution C010, asking for a task force “to study and facilitate church-wide dialogue concerning the practice of inviting all persons, baptized and unbaptized, to receive Holy Communion.” The resolution failed 79-77 after an amendment was added calling for the task force to “include a balance and diversity of perspectives.”

Bishops spoke for and against the resolution, with supporters saying that the legislation was not about endorsing the practice, but rather about creating a task force as an appropriate way to launch discussion about it.

The bishops also rejected Resolution A065 to direct SCLM “to develop a liturgical resource on Christian initiation.”

The intent, Meyers told ENS before the convention, was to produce a liturgical resource similar to the materials SCLM previously developed for blessing same-sex relations that contained essays and pastoral as well as liturgical materials.

“It’s important to consider both the church’s understanding and practice of confirmation and its understanding of admission to Communion, all in light of the theology of baptism,” Meyers had said.

In a related matter, the convention referred Resolution C050 to the SCLM to study the theological implications of allowing adults to be baptized and confirmed at the same time.

In another Communion-related resolution, A044, General Convention directed “the bishop exercising ecclesiastical authority in each diocese to discern and implement ways in which small congregations within their diocese who are without benefit of clergy may receive Communion on a regular basis.”

The original text had asked that lay ministers be licensed to distribute previously consecrated sacrament in Sunday public worship in the absence of clergy and that an accompanying liturgical rite be created for such circumstances.

The legislative committee heard impassioned testimony about the resolution, with some describing how congregations could go extended periods of time without Holy Eucharist because of a dearth of available clergy.

The convention also agreed, in Resolution D050, that bishops “exercising ecclesiastical authority” can allow congregations to use “An Order for Celebrating the Holy Eucharist” (BCP pp. 400-405) at a principal Sunday or weekly celebration of the Holy Eucharist, if the Eucharistic Prayer is written and submitted in advance of its use to the bishop.”

The resolution notes that the prayer book does not forbid such use.

During hearings and committee discussions, some argued that regular use of such creative liturgies – sometimes called Rite III – can be especially valuable for emerging church communities or when leading worship involving children.

As explained here, “This rite is in the form of an outline that allows the participants to prepare many of the liturgical texts that will be used in the Eucharistic celebration while maintaining the same basic structure of the Eucharistic liturgy that is found in other rites.”

Creation liturgies

General Convention authorized A058, “Liturgical Materials Honoring God in Creation” and specified that they be made “freely available.” It directed SCLM to consider the materials for inclusion in a revised Book of Occasional Services.

The convention referred to SCLM Resolution C015, asking for authorization to add a sixth question to the Baptismal Covenant “concerning our responsibility as baptized Christians to care for God’s creation.”

Book of Occasional services

General Convention passed Resolution A059, directing SCLM to continue working on revising the Book of Occasional Services.

The convention also directed with D036 the SCLM to include a rite for the changing of a person’s name in the revision of the Book of Occasional Services. During hearings, several people – especially members of the transgender community – passionately testified about the importance for such a rite.

And the convention referred to SCLM Resolution D046, asking for authorization for trial use “or for use in special study sessions,” with the permission of the diocesan bishop, liturgical materials and prayers in Janet Morley’s book “All Desires Known” and for SCLM’s consideration of including them in a revised Book of Occasional Services.

Additional resolutions

Among other liturgy-related actions, General Convention approved resolutions to:

  • Direct SCLM “to continue to collect, review, and disseminate materials to address Christian anti-Judaism expressed in and stirred by portions of Christian scriptures and liturgical texts,” A063;
  • Adopt criteria for recommending Bible translations for pubic worship, A063;
  • On second reading, revise the Book of Common Prayer lectionary to conform to the lectionary of the Revised Common Lectionary, previously adopted as the church’s authorized lectionary, A067; and
  • Direct SCLM to begin work on translating the prayer book and/or other authorized liturgical resources into French, Creole and Spanish, A068.

— Sharon Sheridan is an ENS correspondent.

78th General Convention digest for July 3

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] Much happens each day during General Convention. In addition to Episcopal News Service’s other coverage, here are some additional news items from July 3, the ninth and final legislative day of June 25-July 3 gathering.

Deputies elect Kurt Barnes as General Convention treasurer

Two days after the House of Bishops elected incumbent Kurt N. Barnes as the treasurer of General Convention and three days after the House of Deputies elected former Executive Council Member Del Glover to the post, the House of Deputies elected Kurt Barnes to serve as convention treasurer.

Here is how it came about.

On June 30, the House of Deputies narrowly elected former Executive Council Member Del Glover, the only other nominee running against Barnes. Glover received 414 votes and Barnes received 400. On July 1, Barnes received 102 votes and Glover received 48 in the House of Bishops.

It became assumed that because of the split vote Barnes, who is also treasurer of the Domestic and Foreign Missionary Society, would retain his post. However, early in the deputies’ morning session on July 3, Parliamentarian Bryan Krislock informed the house that it had to vote again.

He explained that while most elections at General Convention take place in one house and are confirmed by the other, the treasurer election is unique in that it needs the concurrent action of both houses, according to Canon I.1.7(a).

Krislock told the house that Glover had withdrawn his name from contention. The deputies then voted for Barnes, 608-81.

Every regular meeting of the General Convention elects a treasurer who may also be treasurer of the Domestic & Foreign Missionary Society.

Barnes became treasurer of the Domestic and Foreign Missionary Society in 2004 and assumed the role of treasurer of the General Convention at the same time.

Barnes’ career has spanned finance and investment in for-profit and not-for-profit organizations. Barnes has worked as a Rand Corp. economist, a Time Inc. corporate planner, an editor of Fortune Magazine, an Inco Limited finance officer, and with Morgan Stanley Asset Management. He has assisted Amnesty International in restructuring its financial management and investment committee.

Presiding Bishop-elect Curry asks for two vice presidents

Bishop Mary Gray-Reeves of El Camino Real and Bishop Dean Wolfe of Kansas were both elected vice presidents of the House of Bishops during the July 3 afternoon session of the House of Bishops. Presiding Bishop-elect Michael Curry had requested a suspension of the rules to allow the elections of two instead of the usual one vice president. The house agreed to support the intention of the presiding bishop-elect and the two were elected. Bishop Suffragan Diane Bruce of Los Angeles was elected secretary of the house and she nominated Bishop Suffragan Allen Shin of New York as assistant secretary.

A courtesy resolution for the Presiding Bishop

Presiding Bishop Katharine Jefferts Schori was greeted with a standing ovation, sustained applause, cheers, whistles
after a courtesy resolution thanking her for her ministry was introduced by the 78th General Convention Committee on Courtesy and Privilege.

Committee created to evaluate General Seminary, Convention relationship

The 78th General Convention approved Resolution D075 authorizing the presiding officers to appoint a committee of no more than five members to evaluate the relationship between the General Convention and The General Theological Seminary. According to the resolution, the committee is to include one of the trustees elected at convention and is charged to determine whether this relationship is mutually beneficial at this point in the life of the church. The committee is asked to report to their findings to the 79th General Convention with recommended action, including the possibility of ending this relationship.

Houses affirm support for Central Americans fleeing violence 

The House of Deputies voted July 3 to concur with the House of Bishops of Resolution D033, “Supporting Refugee Rights in Central America,” which calls on The Episcopal Church to “acknowledge the continued violence against and displacement of citizens in Central America’s Northern Triangle (Honduras, Guatemala and El Salvador), perpetrated by armed state and non-state actors.”

The world began paying attention to the crisis of epidemic violence in Central America when in the summer of 2014 Honduran, Guatemalan and El Salvadoran children began arriving at the U.S. border in unprecedented numbers.

Over the last year, the level of violence in the Northern Triangle has continued to rise, its residents continue to flee to the United States, and some women and children are housed in prison-like settings in detention centers.

The resolution further calls upon “the church and regional governments to affirm and support the work of civil society and international organizations as they address the needs of the displaced in their countries of origin; support the efforts of civil society groups and regional bodies, especially the work of our sister Anglican province La Iglesia de la Region Central de America (IARCA), the Diocese of Honduras, and human rights organizations, which seek to address the root causes of violence and engage in advocacy and dialogue with their governments to serve the needs of and create safe spaces for internally displaced persons and refugees.”

It also calls on The Episcopal Church, in solidarity with IARCA, to push for government accountability in Central America; for the church to advocate for the U.S. government to play a positive role, to strengthen legal institutions financially; and to encourage the Central American and Mexican governments to uphold the legal rights of victims.

La Convención General aprueba un presupuesto con dinero para la evangelización y la reconciliación

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] La Convención General adoptó el 2 de julio el presupuesto trienal 2016-2018 luego de convenir en añadir $3,8 millones para la labor de la evangelización.

La adición, aprobada con relativamente poco debate en la Cámara de Diputados, enfrentó alguna oposición en la Cámara de Obispos.

El presupuesto trienal 2016-2018 se basa en un monto de ingresos de $125.083.083, a diferencia de los $118.243.102 para el que termina el 31 de diciembre de este año. Los gastos proyectados ascienden a $125.057.351, con un superávit insignificante de $25.834. Su proyección de ingresos se basa en parte en la solicitud a las diócesis de la Iglesia y las zonas de misión regionales de donar un 18 por ciento de sus ingresos para financiar el presupuesto de 2016, un 16,5 para el de 2017 y un 15 por ciento en 2018.

La versión del presupuesto presentada el 1 de julio por el Comité Permanente Conjunto sobre Programa, Presupuesto y Finanzas (PB&F) también incluía una importante iniciativa de $2 millones sobre justicia y reconciliación raciales, aunque reduce el monto de dinero que solicita que las diócesis contribuyan a un 15 por ciento para 2018. La iniciativa se mantiene.

El nuevo dinero para iniciativas latino-hispanas y para la plantación de iglesias aumenta para algunos pero no para todos a los que se invocan en las resoluciones A086 y D005 respectivamente. Juntas, las dos resoluciones piden $6,5 millones.

El presupuesto presentado por el PB&F ya contenía $3 millones para el comienzo de nuevas congregaciones. El presupuesto hacía notar que el PB&F anticipaba un esfuerzo de colaboración para ayudar a poblaciones subatendidas, entre ellas las comunidades hispanas.

El presupuesto aprobado entrará en vigor el 1 de enero de 2016.

El Rdo. Frank Logue, diputado de Georgia y miembro del PB&F, propuso añadir dinero adicional para la evangelización, diciendo que “esta Convención se encuentra en un momento potencialmente histórico” habiendo elegido a un “máximo directivo de la evangelización” cuando eligió al obispo de Carolina del Norte Michael Curry como su próximo obispo primado. Él dijo que si bien ambas cámara habían convenido en las resoluciones A086 y D005, el presupuesto presentado “no aumenta significativamente nuestro empeño en pro de la evangelización”.

“Pero la buena noticia es que tenemos los medios para estar a la altura de la voluntad de este organismo”, dijo, proponiendo que se tomara el medio por ciento adicional de los ingresos de inversiones.

El hacer así, explicó, “nos permitiría irnos de esta convención habiéndole proporcionado al obispo primado recién electo el apoyo que necesita para ayudarnos a llegar a otros por amor a Jesucristo”.

Mientras Logue sugería que los $2,8 millones se adquirieran a través de una extracción adicional de medio por ciento de los aproximadamente $220 millones en activos invertidos irrestrictos de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera, su enmienda al presupuesto pedía que se añadiera el dinero a un renglón llamado “Ingresos de reservas irrestrictas para iniciativas de evangelización” Los activos invertidos irrestrictos y las reservas de corto plazo de la DFMS son dos fuentes de dinero diferentes. La asignación de $2 millones para la labor de reconciliación y justicia raciales debe venir también de las reservas de corto plazo.

La Rda. Susan Snook, de Arizona, promotora de la Resolución D005, dijo a los diputados que “es hora para nosotros, como Iglesia Episcopal, de respaldar nuestras palabras con dinero, de ser audaces, atrevidos y apasionados en la creencia de que tenemos algo que ofrecer a cada comunidad, a cada cultura, en cada lugar donde somos la Iglesia Episcopal”.

“No invertir en cambiar vidas es siempre desperdiciar [recursos]”, afirmó.

Los diputados aprobaron la adición de los $2,8 millones en una votación de 571 a 257.

Los diputados también convinieron, 455 a 368, en sacar $150.000 de la cantidad presupuestada para la oficina de desarrollo de la Iglesia y otorgársela a la Red Episcopal para Mayordomía. Los $266.530 que la agrupación recibió en el presupuesto actual se habían contemplado como una subvención por una sola vez y el PB&F no la renovó.

El Rdo. John Floberg, diputado de Dakota del Norte y miembro del Consejo Ejecutivo y del PB&F, tomó luego el micrófono para instar a los diputados a que dejaran de cambiar el presupuesto.

Calificando éste de uno de los procesos presupuestarios más abiertos que la Iglesia jamás había conocido, Floberg dijo: “es hora de que esta cámara deje que el presupuesto que se le ha presentado y que ya ha sido enmendado se quede como está. Este no es el momento para diputados que no han estado al tanto de toda la información acerca de todas las solicitudes que se han presentado de estar poniendo una cosa contra otra. Es el momento de alguna confianza”.

El presupuesto se aprobó luego 799 a 24.

La Cámara de Obispos debatió la cláusula sobre la evangelización sobre la cual la mayoría de los obispos se pronunciaron por su aceptación.

“A veces uno tiene sencillamente que correr el riesgo”, dijo el obispo Scott Hayashi, de la diócesis anfitriona de Utah. “Hemos hablado que la evangelización y la reconciliación racial son importantes para nosotros. Si realmente creemos eso, debemos encontrar un modo de llevarlas a cabo”.

“Decir sí, estamos a favor de la evangelización, pero no vamos a financiarla, nos haría parecer realmente bastante tontos”, dijo el obispo de Arizona Kirk Smith, añadiendo, “la misión de la Iglesia no es balancear el presupuesto”.

Diana Bruce, obispa sufragánea de Los Ángeles, les dijo a sus colegas: “es importante que recordemos que estamos hablando de la economía de Dios, no de la economía del hombre o de la mujer”.

Los obispos aprobaron el presupuesto tal como lo enviaron los diputados en una votación de viva voz.

Los estímulos para la iniciativa de justicia y reconciliación raciales del presupuesto provinieron de la Resolución C019 que le pide a la Iglesia que responda a la injusticia racial sistémica y solicita $1,2 millones para esa labor.

“Fue el sentir del comité (PB&F) que —dada la atmósfera en que vivimos ahora con los atentados y las dificultades que enfrentan los afroamericanos— queríamos hacer más”, dijo a ENS la Rda. Mally Lloyd, de Massachusetts, presidente del PB&F, el día antes de que se presentara el presupuesto. “Denles $2 millones y una pizarra en blanco para que realmente traten de hacer algo nuevo para la Iglesia que esperamos tendrá un impacto importante”.

Lloyd dijo que el comité decidió no ocuparse de las dimensiones del trabajo “para que el movimiento del Espíritu” guíe a los líderes de la Iglesia.

Los $2 millones provendrá de las reservas de corto plazo de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera (DFMS) y forma parte del superávit de $4,7 millones con el cual se predijo que terminaría el trienio 2013-2015.

“Estamos corriendo un riesgo como Iglesia de no tener una emergencia que precise recurrir a esas reservas”, dijo Lane a ENS. “Vemos esto como una circunstancia extraordinaria y una oportunidad extraordinaria y, por consiguiente, estamos usando medios extraordinarios para sostenerla”.

El presupuesto original tal como fue propuesto por el PB&F se encuentra aquí. La cobertura de ENS de la presentación del presupuesto del PB&F se encuentra aquí e incluye más detalles sobre su contenido.

— La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri

Video: Presiding Bishop-elect Michael Curry preaches at General Convention Closing Eucharist

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal Church Office of Public Affairs press release] “Now I’ve got one word for you,” the Rt. Rev. Michael Curry of North Carolina, Presiding Bishop-Elect, told the 78th General Convention of The Episcopal Church. in his sermon on July 3. “If you don’t remember anything else I say this morning, it’s the first word in the Great Commission: GO!”

Presiding at the Eucharist was Presiding Bishop Katharine Jefferts Schori. Following the sermon, Presiding Bishop Jefferts Schori read a letter of congratulations sent by President Barack Obama to Presiding Bishop-Elect Curry.

The following is the text of the sermon:

GO! We are the Jesus Movement
The 78th General Convention of the Episcopal Church
The Rt. Rev. Michael B. Curry
Friday, July 3, 2015

“Go therefore and make disciples of all nations, baptizing them in the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit, and teaching them to obey everything that I have commanded you. And remember, I am with you always, to the end of the age.” (Matthew 28:18-20)

Before I say anything, I must again say thank you to you, Almighty God, for the privilege and the possibility of serving as Presiding Bishop-Elect. I love this Church, I love our Lord, and God is not finished with us yet.

To our Presiding Bishop, who has been an incredible leader—

We go back 15 years. We were ordained bishops in the same year, and this is a woman of God. She has led the people of God with courage, passion—

Now her passion is a little different than mine. I told the bishops, I want to get a little bit of cool from her.

She has been an incredible God-sent and God-inspired leader.

And I so look forward to working together with President Jennings. We’ve known each other off and on over the years and—

I’m older than she is, I’ll say it that way.

I’m probably not.

I really do look forward to working together with her. Leadership is not easy, and she has exercised it here at this convention with grace and clarity. I look forward to working with you, my sister.

And then lastly—I know they didn’t move the service up to 8:30 so I had more time to preach—but I must offer a word of disclaimer before getting into the sermon. I didn’t know what the text was going to be for today; I had no idea that it would be the Great Commission: “Go therefore and make disciples of all nations.” And when I saw what the text was, all I could do was say, “There’s a sweet, sweet spirit in this place.”

Matthew ends his Gospel telling the story and compiling the teachings of Jesus with Jesus sending his disciples out into the world with these words: “Go and make disciples of all nations, baptizing them in the name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit, and teaching them to obey everything that I have taught you.” And remember, I am with you in the first century and in the 21st. “I am with you always, even unto the end of the age.”

I am more and more convinced that God came among us in the Person of Jesus of Nazareth to show us the way to be reconciled with the God who deeply and passionately loves each and every one of us, to be reconciled and right with that God and to be reconciled and right with each other as the children of that one God who created us all. He came to show us how to get right and how to get reconciled. He came to show us therefore how to become more than simply the human race – that’s not good enough – came to show us how to be more than a collection of individualized self-interests, came to show us how to become more than a human race.

He came to show us how to become the human family of God. And in that, my friends, is our hope and our salvation, now and unto the day of eternity.
Or to say it another way.

Max Lucado who’s a Christian writer says “God loves you just the way you are, but he [doesn’t intend] to leave you that way.”

Jesus came to change the world and to change us from the nightmare that life can often be to the dream that God has intended from before the earth and world was ever made.

Julia Ward Howe said it this way, during America’s Civil War, an apocalyptic moment in the history of this nation if ever there was one:

In the beauty of the lilies
Christ was born across the sea.
With a glory in his bosom
That transfigured you and me.
As he died to make [folk] holy
Let us live to set them free
While God is marching on.
Glory, glory hallelujah
God’s truth is marching on.

Now I’ve got one word for you. If you don’t remember anything else I say this morning, it’s the first word in the Great Commission: GO!

Don’t do it yet, but go!

And the reason I lift up that word “go” is because we are the Jesus Movement.

Go!

Let me tell you, I began to realize something—I stumbled into it a few months ago— while I was getting ready for Advent and I was reading the Gospel Advent messages for the three-year cycle.

I noticed something I hadn’t seen before.

I noticed that all four of the Gospels preface the ministry of Jesus not only by invoking John the Baptist, but they preface the ministry of Jesus by quoting Isaiah chapter 40: “Prepare the way of the Lord, / make straight [ ] a highway for our God”

And if you look back, go back to Isaiah 40, Isaiah says:

Prepare the way of the Lord,

For every valley shall be exalted,
Every mountain and hill made low,
The crooked straight and the rough places a plain,
And in this the glory of the Lord shall be revealed,
And all flesh shall see it together.

The Bible’s trying to tell us something about Jesus. This brother didn’t come into the world to leave it the way he found it. He came to change it until valleys are lifted up and mountains are brought down, until the world is righted the way god dreamed it. The landscape of our reality and lives is changing.

The story behind Isaiah 40—and I won’t get into all the details—is that the people of God found themselves free one day and in slavery the next. This time it was not a slavery of Pharaoh’s Egypt; this time it was the slavery of exile in Babylon.

For indeed in the year 586 BCE, the armies of Babylon began a prodigious March of conquest throughout the Middle East. Eventually they came to Palestine. They razed the countryside, moved toward and fought their way to Jerusalem, breached the walls of the Holy City, entered the city and burned much of it, and killed people. They entered the Sacred Temple that Solomon had built and desecrated it. And then they took many of the leading citizens and they carted them off to Babylon where they made virtual slaves of them.

It was a nightmare.

In Babylon they sang, as old slaves used to sing, “Sometimes I feel like a motherless child, a long, long way from home.”

In Babylon one of their poets wrote:

By the waters of Babylon,
we sat down and wept,
When we remembered thee, O Zion.

When we remembered what it was like to be home.

How shall we sing the Lord’s song
In a strange land?

And then it happened, almost as swiftly as they had been enslaved by the nightmare of the world, they were set free by the treaty of God.

See the Babylonians who had conquered were conquered themselves. Have you ever played that game King of the Mountain? Somebody’s gonna knock you off.

Or as that great philosopher Frank Sinatra said, “You can be riding high in April and shot down in May.”

And so an emperor named Cyrus came to the throne in Persia. He conquered the Babylonians and as a kind of “in your face” to the Babylonians, everyone the Babylonians had enslaved, Cyrus set free. He issued an edict of religious toleration. We thought pluralism and multiculturalism was new. Cyrus did that a long time ago.

He issued an edict of religious toleration, the Jewish people were set free, they went home, and as they were on their way going home, one of their poets said: Prepare the way of the Lord, for everybody shall be exalted, every mountain made low, the crooked straight.

And we’re going home!

The nightmare has ended, and God has changed the landscape of reality, His dream has broken out!

My friends, all four Gospels preface the story of Jesus by pointing us back to that story in Isaiah. Jesus came to show us the way, to change the landscape of reality, from the nightmare it often is into the dream that God intends and we, my friends, are part of the Jesus movement.

So go!

Now if you still don’t believe me, go see the movie.

Now I’m not commending the movie I’m about to mention because I actually haven’t seen the movie itself, but it’s the movie Son of God. It came out about a year ago if I remember correctly, and it kind of got eclipsed because Noah with Russell Crowe came out at the same time.

Everybody knows that would certainly have told the story accurately.

Anyway, the movie Son of God—again I’m not commending it because I haven’t seen it.

But the trailer is really good.

And in the trailer there’s this one scene, where Hollywood conflated several biblical versions, of the story of Jesus calling Simon Peter.

And Peter is fishing in the Sea of Galilee and Jesus comes along. Peter’s not catching any fish—and you can see he’s frustrated—and Jesus comes along and says something like, “What’re you doing, brother?”

Sometimes when you read the Bible, you gotta read between the lines and imagine what the expressions were like.

When Jesus says, “Well, what are you doing?,” Simon Peter says, “I’m obviously fishing.” And then Jesus says, “Well why don’t you put your net on the other side of the boat?” And you know Peter’s been there all day, and you can assume he probably did know something about Jesus, and knew the brother was a carpenter, not a fisherman.

And therefore, he was probably thinking, you don’t know a thing about this, but what I’ve been doing all day isn’t working
Which is a parable for the church today, but I’ll leave that alone.

Jesus said if it’s not working for you, put the net on the other side and go where the fish are, don’t wait for them to come to you—

That’s another message for the church.

So anyway, Peter takes the net and casts it on the other side of the boat and then the next scene—now this is in the trailer, I haven’t seen the movie—the next scene is under the water and the camera is looking up.

Now this is clearly Hollywood, and you can see Jesus’ image kind of refracted through the water. You can tell it’s Jesus because he has a beard.

And then he takes his finger, and he touches the water, and the water starts to quiver and shake like the old song, “Wade in the Water.”

“God’s gonna trouble the water.”

That’s Hollywood. That wasn’t in the Bible, but neither was Cecil B. DeMille, and I actually like his version of The Ten Commandments.

So anyway, the water is quivering. And then the next scene goes up on top, and you see Peter, and probably Andrew and John, they’re hauling all of the fish. They’ve got so many, the net is breaking.

Notice they listened to Jesus, and caught more fish than they did when they were doing it on their own.

That’s another lesson, but we’ll talk about that later.

Anyway they’re trying to pull up all these fish, and then Jesus comes along and says, “Peter, now come and follow me.”

Now again, imagine what was going through Peter’s mind: I’m finally catching some fish, and you want me to follow you?

And Jesus says, “Come on and follow me,” and Peter says “Where are we going ?!”

Jesus says, “To Change the world.”

God came among us in the person of Jesus of Nazareth to change the world, to change it from the nightmare it often can be into the dream that God intends. He came to change the world, and we have been baptized into the Triune God and summoned to be disciples and followers of this Jesus and to participate in God’s work, God’s mission of changing and transforming this world. We are the Jesus Movement now.

And his way can change the world. The Diocese of Ohio has popularized a way of capturing Jesus’ summary of the law: You shall love the Lord your God with all your heart, soul, mind and strength, and love your neighbor as yourself. On these two hang all the law and the prophets.

It’s all about that love.

Duke Ellington said, “It don’t mean a thing if it ain’t got that swing.”

It’s all about that love!

The Diocese of Ohio says it this way:  “Love God, love your neighbor and change the world.”

With this I’ll sit down.

I will.

In May of 1961, now-Congressman John Lewis, one of the Freedom Riders, was a young man. He together with other young men and women, black and white, were Freedom Riders who dared to trust the recent Supreme Court decision with regard to interstate transportation, seeking to end and eradicate Jim Crow in our land. They were on a Greyhound bus, 13 of them, headed from Washington through Virginia and North Carolina, through South Carolina and heading onto New Orleans, Louisiana. When they stopped in Rock Hill, South Carolina, just to fill up the tank, go to the bathroom, get something to eat, they were met there by hooded night riders. They were met there by those who would burn a cross for hatred instead of the reason behind the cross: love.

And they were beaten, many of them nearly beaten to death.

John Lewis was beaten not only there but also on that Edmund Pettus Bridge in Selma. He bears on his body the marks of Jesus, and so do so many others.

Now fast forward, 48 years later. John Lewis is a Congressman from Georgia. One of his aides tells him there’s a man named Edwin Wilson, who wants to meet him.

Mr. Wilson came in, he met John Lewis, and he said “I’m one of the men who beat you and the other Freedom Riders in Rock Hill in 1961, and I’ve come to apologize and to ask you to forgive me.” Lewis forgave him. He said in the book where he told the story, “I accepted the apology of this man, who physically and verbally assaulted, but this is the testimony of the power of love, the power that can overcome hatred.”

This is what Jesus taught us to do.

God came among us in the person of Jesus to reconcile us with each other and in so doing to change the world. We’ve got a day of crisis before us in this country.

We’ve got a day of crisis before us in this global community.

We have enormous challenges before us as Church and followers of Jesus.

But as St. Paul said in Romans, “With God before us, who can be against us?”

Or as Bishop Barbara Harris said—

How do you like that, Paul and Barbara Harris?

As Bishop Barbara Harris said, “The God who is behind us is greater than any problem that is ahead of us.”

We are part of the Jesus Movement, and that movement cannot be stopped because we follow a Lord who defeated death and follow a Lord who lives.

We are part of the Jesus Movement, and he has summoned us to make disciples and followers of all nations and transform this world by the power of the Good News, the gospel of Jesus.

And look at us: We’re incredible!

Have you seen all the babies crawling around this convention? They’re all over the place!

Some of us are babies!

Some of us are children. The children are right here. You can’t see them—

Hey, guys! Hey!—They’re waving—How are you?

Some of us are children!

Some of us are young people. They’ve been here.

Some of us are young adults, and they’ve been here, and they’re gonna change the world!

Some of us have got AARP cards.

I do!

And some of us—help me, Jesus—some of us are Republicans. And some of us are Democrats.

But if you’ve been baptized into the Triune God, you are a disciple of Jesus, and we are all in the Jesus Movement.

What God has brought together, let no one tear asunder.

Some of us are labelled traditionalists—Help me, Jesus!

Ready? And some of us are labelled progressive.

I don’t care whether your label is traditionalist or progressive, if you’ve been baptized into the Triune God, you’re in the Jesus Movement.

See, we are all different. Some of us are black and some of us are white, some of us are brown.

But I like that old song that said:

Jesus loves the little children,
All the children of the world.
Red and yellow black and white,
They are precious in his sight.
Jesus love the little children of the world.

I don’t care who you are, how the Lord has made you, what the world has to say about you, if you’ve been baptized into Jesus you’re in the Jesus Movement and your God’s.

Therein may be the Gospel message of hope for the world. There’s plenty of good room.

Plenty good room.

Plenty good room for all God’s children.

For in the beauty of the lilies—Christ was the one who taught us this.

With a glory in his bosom
That transfigured you and me.
As he died to make [folk] holy
Let us live to set them free
While God is marching on.

Glory.

Glory, hallelujah.

God’s truth is marching on.

Now go.
Letter from President Obama

The following is the text of the letter sent from President Barack Obama to Presiding Bishop –Elect Curry.

Dear Bishop Curry,

As you prepare to begin serving as Presiding Bishop, i send warm congratulations.

Since our Nation’s earliest days, faith communities across our country have shown us how a willingness to believe and a dedication to care for others can enrich our lives. Your leadership over the years has reflected your powerful vision for a more inclusive tomorrow.  Guided by your commitment to a future of greater compassion and opportunity, I trust you will continue to use your gifts to bring people of all faiths and backgrounds together to realize the America we know is possible.

Again congratulations.  I wish you all the best.

Sincerely,
Barack Obama

The 78th General Convention of The Episcopal Church is meeting through July 3 in Salt Lake City, UT (Diocese of Utah). The Episcopal Church’s General Convention is held every three years, and is the bicameral governing body of the Church. It comprises theHouse of Bishops, with upwards of 200 active and retired bishops, and the House of Deputies, with clergy and lay deputies elected from the 108 dioceses and three regional areas of the Church, at more than 800 members.

The video services of the daily Eucharist during General Convention 2015 have been produced by the Episcopal Diocese of Utah.

La Convención se pronuncia por relaciones más estrechas con la Iglesia cubana

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

Marilyn W. Peterson, visitante de la Diócesis de la Florida, Griselda Delgado Del Carpio, obispa de Cuba y David Alvarado, obispo de El Salvador, durante la audiencia del 25 de junio del Comité Permanente sobre Misión Mundial. Foto de Lynette Wilson/ENS.

[Episcopal News Service – Salt Lake City] La Iglesia Episcopal en EE.UU. y la Iglesia Episcopal de Cuba dieron un paso hacia relaciones más estrechas durante la 78ª. Convención General, que sesiona aquí del 25 de junio al 3 de julio. La Convención también aprobó una resolución en que le pide al gobierno de EE.UU. que levante el embargo económico contra Cuba.

“Mientras las relaciones diplomáticas —de Estado a Estado— entre Estados Unidos y el gobierno de Cuba progresan rápidamente, el interés de la Iglesia Episcopal sobre nuestras relaciones con la Iglesia Episcopal de Cuba deberían de intensificarse siempre que sea posible”, dijo el Rvdmo. James Magness, obispo sufragáneo de las Fuerzas Armadas y Ministerios Federales de la Iglesia Episcopal, que visitó Cuba recientemente y propuso la Resolución B003.

“La Iglesia Episcopal en Cuba, nuestra asociada en la Comunión Anglicana, es un claro multiplicador en lo que se refiere a la infraestructura espiritual, social y física del país de Cuba, y por tanto tiene la posibilidad de ser un importante asociado para nosotros según avanzamos para ampliar nuestras relaciones”, expresó él.

La Resolución B003 le pidió a la Convención General que “reconociera y respaldara” la decisión de la Iglesia cubana de solicitar su membresía como diócesis, y de identificar y abordar los problemas canónicos, incluido el ofrecerles pensiones al clero, que conllevan el que Cuba se convierta en una diócesis.

La Resolución B002 pedía el levantamiento del embargo, e instruía a la Oficina de Relaciones Gubernamentales de la Iglesia Episcopal con sede en Washington, D.C. “a concentrar sus esfuerzos respecto a este asunto con vistas a levantar aspectos del embargo que impiden la asociación de la Iglesia Episcopal con la Iglesia Episcopal en Cuba”.

El largo embargo económico de EE.UU. y el estatus extraprovincial de Cuba han hecho que la Iglesia cubana se sienta aislada, dijo la Rvdma. Griselda Delgado Del Carpio durante una audiencia del 25 de junio sobre la resolución A053, que fue más tarde descartada, y la B003, en el Comité Legislativo sobre Misión Mundial de la Convención General.

“Estos han sido tiempos difíciles nacionalmente y en la vida de la Iglesia”, dijo Delgado, que se convirtió en obispa de Cuba en 2010, añadiendo que las últimas cinco décadas bajo el embargo y como diócesis extraprovincial han sido difíciles.

Durante una reunión del sínodo en marzo, la Iglesia Episcopal de Cuba aprobó, con 39 a favor y 33 en contra, regresar a la Iglesia Episcopal. La Iglesia cubana fue una diócesis de la Iglesia Episcopal antes de la revolución cubana, antes de que la política de la guerra fría limitara los viajes y la comunicación entre las dos iglesias.

La 78ª. Convención General no podría recibir formalmente a la Iglesia Episcopal de Cuba en la Iglesia Episcopal en EE.UU. durante esta convención, ya que tal acción exige un estudio de las implicaciones constitucionales y canónicas.

Sin embargo, pese a las dificultades y al aislamiento, la Iglesia Episcopal de Cuba tiene un ministerio pujante y maduro concentrado en la evangelización, como se evidencia en su plan estratégico.

“La última década ha sido de creatividad: nuestras iglesias (están) siempre abiertas, siempre en oración y creciendo en espiritualidad, y siempre creyendo que pertenecíamos a una familia más grande”, dijo Delgado durante su testimonio. “Nosotros, después de estos años, nos sentimos maduros y sólidos en todos los aspectos.

“Tenemos una identidad cultural. Y el pueblo cubano trabaja con la sociedad, especialmente los niños y los jóvenes, concentrándose siempre en la preparación de la misión para laicos y clérigos, y preparando siempre a los laicos para que puedan formarse en el cristianismo. Creo que con nuestros recursos humanos y nuestra espiritualidad, tenemos algo que ofrecer al resto de la Iglesia”.

Luego de que la Iglesia cubana se separara de la Iglesia Episcopal en 1967, se creó un Consejo Metropolitano, compuesto por los primados de la Iglesia Episcopal, la Iglesia Anglicana del Canadá y la Provincia de las Indias Occidentales, para gobernar la Iglesia de Cuba como una diócesis extraprovincial.

La Resolución B003 también le pide a la Iglesia que fortalezca las relaciones al objeto de crear “mayor entendimiento y hermandad” y que tales empeños “busquen promover el ministerio y la comprensión mutuos mediante el intercambio, la oración, el culto, la fraternidad, la educación y la labor humanitaria: identificando y facilitando oportunidades específicas para el intercambio, incluyendo, pero no limitándose a, viajes, de manera que pueda tener lugar un intercambio entre los episcopales cubanos y norteamericanos”.

El embargo y las estrictas restricciones para viajar no han detenido a algunos episcopales de Estados Unidos de organizar viajes de misión y de viajar con visas religiosas a la isla, la más grande y poblada de las Antillas Mayores.

Por ejemplo, durante su testimonio del 25 de junio respecto al fortalecimiento de la relación entre la Iglesia Episcopal y la Iglesia Episcopal de Cuba, la Rda. Yamily Bass-Choate, diputada suplente de la Diócesis de Nueva York y su misionera para el Ministerio Latino e Hispano, describió su impacto personal de visitar Cuba.

“Fui a Cuba hace 12 años y conocí a Griselda cuando era sacerdote. Ella tenía siete iglesias y fue mi inspiración. Durante los últimos seis años, he llevado de 16 a 20 adolescentes a Cuba cada año. Hemos hecho poco trabajo, pero se han mostrado muy amorosos con nosotros”, dijo Bass-Choate.

“Nuestra Iglesia Episcopal de Cuba necesita de nuestro apoyo”, dijo ella. “Es una Iglesia magnífica y hacen un trabajo estupendo. [Ese] ministerio ha transformado mi vida y mi ministerio. Es nuestra Iglesia, debemos abrir nuestros corazones y nuestras puertas a la diócesis de Cuba”.

La distención de relaciones entre los gobiernos de EE.UU. y Cuba, y la expectativa de que se levante el embargo económico impuesto a Cuba por Estados Unidos, ha suscitado una nueva esperanza en la Iglesia.

El 17 de diciembre de 2014, el presidente Barack Obama ordenó el restablecimiento de plenas relaciones diplomáticas con el gobierno cubano, más de medio siglo después de que Estados Unidos rompiera relaciones con el gobierno comunista del entonces presidente Fidel Castro. Antes de la revolución cubana liderada por Castro, las compañías norteamericanas tenían una gran participación en la economía, la infraestructura y los servicios públicos en Cuba, e importaban el 90 por ciento de su azúcar. Cuba está sólo a 90 millas de Cayo Hueso, Florida, e históricamente era un destino turístico popular para los estadounidenses.

En 1960, Estados Unidos impuso un embargo a todas las exportaciones a Cuba, salvo alimentos y medicinas; para 1962, el embargo se extendió a todas las importaciones y exportaciones. Luego de la crisis de los misiles, el presidente John F. Kennedy impuso restricciones de viajes el 8 de febrero de 1963. A pesar de que algunas restricciones de viajes y comerciales se han distendido después del anuncio de Obama en diciembre, el embargo no puede levantarse sin una decisión del Congreso. En febrero, se presentó en el Senado un proyecto de ley para levantar el embargo.

En octubre de 2014, la Asamblea general de las Naciones Unidas votó por abrumadora mayoría a favor del levantamiento del embargo, con la sola oposición de Estados Unidos e Israel. Fue la 23ª. vez que una mayoría de los 193 estados miembros votaba a favor de levantar el embargo.

“La Iglesia Episcopal ha pedido el levantamiento del embargo antes, pero nada ha sucedido con el sufrimiento del pueblo cubano que nosotros en Estados Unidos estamos creando. Creo que es hora de que esto ocurra. Estamos continuando nuestras políticas fallidas de hace 50 años”, dijo el obispo jubilado Leo Frade durante la audiencia del 24 de junio del Comité Legislativo sobre Justicia Social y Política Internacional. Frade nació en Cuba. “Estamos perdiendo miles de millones de dólares… Será ridículo si esta Convención General no hace una declaración sobre la cuestión del embargo. Esta injusticia fue creada por EE.UU. y hemos estado cometiéndola durante cinco décadas… Es hora de que cese”.

El Rdo. José Luis MendozaBarahona, de la Diócesis Episcopal de Honduras, miembro del comité de política internacional, habló el 25 de junio a favor de levantar el embargo.

“Hace unos tres años fui a Cuba y pude presenciar el sufrimiento, el dolor y las limitaciones que experimenta el pueblo cubano. Creo que nuestro comité ha creado demasiadas expectativas… Debemos exigir que ambos gobiernos apoyen el levantamiento del embargo. El gobierno cubano ha impuesto un embargo interno contra su pueblo y no son libres de tener relaciones con otros países… En consecuencia, querría que nuestro comité apoyara esta resolución”, dijo.

En Cuba existen dos monedas, el peso y el peso convertible; este último lo usan los visitantes extranjeros y tiene un valor equivalente a un dólar convertible. Profesionales, como médicos y abogados, ganan el equivalente de $20 al mes.

El levantamiento del embargo significaría, para la Iglesia, más dinero para la misión y el ministerio; para el pueblo cubano “significaría un cambio radical”, dijo Delgado durante una entrevista con ENS. “Ante todo, ambos países estarían en una relación más estrecha”.

Específicamente, desde el punto de vista de la Iglesia cubana, añadió ella, podrían transferirse fondos directamente a Cuba, en lugar de a través de bancos del Canadá con un diez por ciento de recargo.

El presupuesto de la Iglesia Episcopal 2013-2015 asignó $106.000 a la Iglesia en Cuba.

Para el clero ordenado en Cuba antes de 1966, el embargo eliminó sus pensiones, explicó Delgado; hace pocos años, los que aún vivían comenzaron a recibir algún dinero de pensiones. El clero ordenado a partir de 1966 no forma parte de un plan de pensiones.

— Lynette Wilson es redactora y reportera de Episcopal News Service.

President Barack Obama sends congratulations to Presiding Bishop-elect Michael Curry

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] President Barack Obama sent congratulations to Presiding Bishop-elect Michael Curry in a letter dated July 2. Presiding Bishop Katharine Jefferts Schori, the first female presiding bishop of The Episcopal Church and the first female primate to serve in the Anglican Communion, read the president’s letter to Curry, who was elected June 27 as the first African-American presiding bishop of The Episcopal Church, during the closing Eucharist of the 78th General Convention.

Here is the full letter of congratulations Obama sent to Curry.

During the closing Eucharist of General Convention on July 3, Presiding Bishop Katharine Jefferts Schori reads a letter from President Barack Obama congratulating North Carolina Bishop Michael Curry, right, upon his election as the Episcopal Church’s first African-American presiding bishop. Photo: Sharon Sheridan/Episcopal News Service

Música y danza muestran la herencia cultural y religiosa de Utah

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

Los tubos dorados del órgano del Tabernáculo sirven de fondo al American Festival Chorus and Orchestra. Foto de Chloe Nguyen /Diócesis de Utah.

[Episcopal News Service – Salt Lake City] Los tambores taiko de la iglesia japonesa de Cristo [Japanese Church of Christ] en Salt Lake City abrieron el espectáculo La Vitrina de Utah (Utah Showcase) para un atronador comienzo con un resonante número de apertura que representaba a un dragón que le deseaba a los escuchas larga vida y buena salud.

La noche llegó a un final igualmente espectacular con la actuación del American Festival Chorus and Orchestra de 220 voces, cuyo programa de himnos incluyó una de las famosas composiciones de la era de la frontera del autor mormón William Clayton: “Venid, venid, oh santos” [Come, Come, Ye Saints].

En el ínterin, hubo actuaciones del Coro Inspiracional Bautista Calvario [Calvary Baptist Inspirational Choir]; de los Lux Singers, un grupo religioso de la iglesia episcopal de Santa María [St. Mary’s Episcopal Church] en Provo y de El Coro Hispano, un coro de la catedral catolicorromana de la Magdalena [Madeleine] que canta música religiosa tradicional de México y Centro y Sudamérica.

El Ballet Folclórico Citlali escenificó danzas folclóricas de México. Foto de Chloe Nguyen/Diócesis de Utah. Nguyen/Diocese of Utah

El Ballet Folclórico Citlali escenificó varias danzas folclóricas mexicanas. Los hombres, vestidos de blanco de pies a cabeza, realizaron varios complicados pasos de chaqué, mientras las mujeres, en elegantes vestidos con volantes, giraban en un caleidoscopio de color en torno a ellos.

Luego vino la familia pow wow, cuyos miembros representan las tribus ute, navajo, shoshoni norte y hopi, que realizaron una serie de danzas tradicionales acompañados por un círculo de tambores.

Con los elaborados trajes que usan en las contemporáneas competencias de pow wow, mujeres y hombres danzaron en los estilos de las planicies del sur y de los lakotas del norte, una danza de cascabeles ojibwe, una danza de la hierba omaha y una danza del ave de la pradera de la tribu de los pies negros, entre otras. La puesta culminó en una rápida pieza de gran maestría derivada del show del Salvaje Oeste de Buffalo Bill, con un bailarín solo que improvisaba al sonido de los tambores.

Existen al presente 566 tribus nativoamericanas reconocidas por el gobierno federal, le dijo al público el líder de la familia pow wow. “Aún estamos aquí”, afirmó, mientras el grupo abandonaba la escena en medio de una ovación.

Un bailarín de la familia de pow wow hace una demostración de una danza estilo lakota norte. Foto de Chloe Nguyen/Diócesis de Utah.

“Además de la diversidad religiosa que los visitantes a veces pueden encontrar sorprendente, nosotros aquí en Utah tenemos un sólida herencia de diversidad étnica y cultural que anima y fortalece a nuestra comunidad”, dijo Scott Hayashi, obispo de la Diócesis de Utah, al comienzo del programa. “Esta noche estamos mostrando esa rica herencia”.

La Diócesis de Utah organizó el programa de casi dos horas de duración para los asistentes a la Convención General. Muchos de ellos salieron apresuradamente de una retrasada sesión legislativa para estar allí.

El acto tuvo lugar en el Tabernáculo de Salt Lake, en la Plaza del Templo, monumento histórico y sede del afamado Coro del Tabernáculo Mormón. La imponente estructura dorada del órgano del Tabernáculo, de 11.623 tubos, constituyó un impresionante fondo visual para los intérpretes, todos los cuales donaron su tiempo y talento para la velada.

Elder L. Whitney Clayton, en representación de la Presidencia de los Setenta, uno de los principales organismos gubernativos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, le dijo al público que el Tabernáculo, construido entre 1864 y 1867 y conocido por su acústica capaz de registrar la caída de un alfiler, tiene forma de arco porque fue diseñado por un constructor de puentes.

“No contaban con muchas de las cosas que usaríamos hoy para construir un edificio como éste, pero les sobraba madera, tenían cuero sin curtir y tenían iniciativa, y esa tres cosas juntas hicieron un edificio bastante bueno”, dijo Clayton.

El obispo de Utah, Scott Hayashi, da la bienvenida a los convencionistas a La Vitrina de Utah. Foto de Chloe Nguyen/Diocese of Utah.

“Creo que lo más importante de toda la estructura es que cuando los pioneros mormones llegaron aquí, venían en carretas, algunos de ellos a caballo, pero muchos de ellos a pie. Cuando llegaron aquí comenzaron de cero y levantaron esta maravillosa ciudad en la cual vivimos y que es el hogar de tantos de nosotros”, dijo Clayton.

Clayton expresó profunda gratitud por el liderazgo de Hayashi. “Quiero mencionarlo de manera muy personal, por su amistad, por su cordialidad, por su voz de integración y de aceptación de los puntos de vistas e ideas de otras personas. Su voz ha sido decisiva para muchas cosas buenas que han sucedido en este lugar y en este estado”, añadió Clayton.

“Creemos que somos hijos de Dios, que somos verdaderamente una familia. Como hermanos y hermanas en esa familia cada uno de nosotros tiene una oportunidad maravillosa —en verdad, diríamos que un deber divino— de tratarnos los unos a los otros con bondad y respeto al tiempo que adoramos al Señor y seguimos sus enseñanzas según los dictados de nuestra propia conciencia y de nuestra propia tradición”, dijo Clayton. “Oramos que la bendición de Dios sea con ustedes a través de vuestra convención”.

El American Festival Chorus and Orchestra cerró el programa con “El Señor te bendiga y te guarde” [“The Lord Bless You and Keep You”].

A uno de los presentes se le oyó decir mientras se encaminaba hacia la puerta: “si no te sientes bien después de esto, algo te pasa”.

Tracy J. Sukraw es parte del equipo de Episcopal News Service que está reportando desde la Convención General. Traducción de Vicente Echerri.

 

Los obispos se oponen por abrumadora mayoría a la desinversión en Israel y Palestina

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] La Cámara de Obispos envió un enérgico y claro mensaje el 2 de julio de que desinvertir de compañías y corporaciones que participan en algunos negocios relacionados con el Estado de Israel no responde a los mejores intereses de la Iglesia Episcopal, a sus asociados en Tierra Santa, a las relaciones interreligiosas y a las vidas de los palestinos en el terreno.

Los obispos rechazaron la Resolución sustituta D016, que le pedía al Comité sobre Responsabilidad Social Corporativa (CSR) del Consejo Ejecutivo que elaborara una lista de corporaciones estadounidenses y extranjeras que proveen bienes y servicios que apoyan la infraestructura de la ocupación de Israel “para supervisar sus inversiones y aplicar su política de CSR a cualesquiera posibles inversiones futuras” en tales compañías.

Aunque la resolución no usaba la palabra “desinversión”, algunos obispos expresaron su preocupación de que se encaminara en esa dirección. Otros recordaron a la Cámara que el arzobispo Suheil Dawani, de la Diócesis Episcopal de Jerusalén, ha instado a la Iglesia Episcopal a no adoptar una política que le hiciera más difícil a él administrar sus congregaciones y las más de 30 instituciones de servicios sociales [de su diócesis] en Israel, Jordania, El Líbano, Siria y los Territorios Palestinos. Esas instituciones incluyen escuelas, hospitales, clínicas y centros para individuos con discapacidades y sirven a personas de todas las fes.

“Cualquier amago de desinversión dificultará el ministerio del arzobispo Suheil Dawani y de sus sacerdotes y congregaciones en el Oriente Medio”, dijo el obispo Jay Magness, sufragáneo para los Ministerios Federales que sirvió en el Comité Legislativo sobre Justicia Social y Política Internacional que estudió las resoluciones. “El Tesorero nos aseguró que no tenemos ninguna inversión directa en las compañías que suelen mencionarse”, tales como Caterpillar, Hewlett Packard, G4S y Motorola Solutions.

El obispo Prince Singh, of Rochester, presidente del comité, también confirmó que la Iglesia Episcopal no tiene actualmente ninguna inversión en corporaciones que afecten negativamente a los palestinos en el terreno.

El obispo Ed Little, de Indiana Norte, dijo que el texto de la resolución “clara e inequívocamente aboga por el boicot y la desinversión, y debemos rechazarla… Como anglicanos, tenemos el don y la capacidad de llegar a las personas de ambas partes del conflicto. Eso es lo que la Iglesia Episcopal está haciendo en el Oriente Medio. Nuestro actual liderazgo bajo la Obispa Primada nos está permitiendo ser pacificadores”.

La obispa primada Katharine Jefferts Schori condujo en enero una peregrinación interreligiosa a Tierra Santa, tal como recomendaba la Resolución B019 de la Convención General 2012, la cual exigía la inversión positiva “como un medio necesario de crear una economía sólida y una infraestructura sostenible” en los Territorios Palestinos.

Little reconoció también el rechazo del Consejo Ejecutivo de boicots, desinversiones y sanciones a través de su comité sobre CSR, el cual pone énfasis en la “inversión positiva” y en la “participación corporativa” para alentar un cambio positivo en el conflicto entre israelíes y palestinos.

El Rdo. Gary Commins, diputado de Los Ángeles y miembro del comité de política internacional, dijo a ENS que está decepcionado por el voto de los obispos, que él describió como “funcionando por temor, que nunca es algo bueno para gente de fe”.

Donna Hicks, coordinadora de la Red Palestina e Israel de la Fraternidad Episcopal de la Paz dijo: “Nos estimula el hecho de que los obispos y los diputados entiendan que este es un asunto apremiante y que la discusión en esta convención no se centró en si ha de tomarse una decisión, sino en cuál decisión resultaría más efectiva… Somos optimistas de que la votación de hoy es sólo otro paso en nuestro proceso para garantizar que no estamos lucrando de la ocupación y que le desinversión se aprobará en una Convención General en un futuro próximo”.

La Convención General aprobó dos resoluciones sobre pacificación. La Resolución sustituta B013, propuesta por el obispo Nick Knisely, de Rhode Island, “reafirma la vocación de la Iglesia como agente de reconciliación y de justicia restauradora” y reconoce que “una reconciliación significativa puede ayudar a engendrar una paz sostenible y duradera y que tal reconciliación debe incorporarse tanto a la acción política como a los empeños de base promovidos localmente”.

Knisely dijo que su resolución es parte de un proceso “que nos invita a todos nosotros a un conversación más amplia a lo largo del próximo trienio para dialogar mediante” una inversión positiva.

Él le recordó a los obispos que la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera invirtió $500.000 en el Banco de Palestina en 2013 para fines de desarrollo económico en los Territorios Palestinos.

El obispo Leo Frade, del Sudeste de la Florida, dijo que su experiencia de embargos y bloqueos, en particular el embargo de Cuba, es que “afecta a las mismas personas que creemos estar ayudando. Los empleos palestinos dependen de la inversión, no de la desinversión”.

La Resolución C018 expresa solidaridad y apoyo hacia los cristianos en Israel y en los territorios bajo ocupación israelí; afirma la obra de la Diócesis Episcopal de Jerusalén en recuperación, educación y cuidado pastoral; y respalda la labor de los cristianos comprometidos en hacer relaciones, en el diálogo interreligioso, en el adiestramiento en la no violencia y en la defensa de los derechos de los palestinos. La resolución insta también a los episcopales a mostrar su solidaridad haciendo una peregrinación a Israel y a los territorios ocupados por Israel y a aprender de los hermanos cristianos de la región.

Al tiempo que la Convención General se reunía el 25 de junio, el conflicto israelí-palestino era el foco de siete resoluciones para las cuales el Comité de Justicia Social y Política Internacional abrió el debate al testimonio público en tres audiencias legislativas.

Unas 50 personas testificaron sobre las resoluciones relacionadas con Israel y Palestina que iban desde pedir una inversión más a fondo en asociaciones en el Oriente Medio a pedir que la Iglesia boicoteara a las compañías y corporaciones dedicadas a ciertos negocios con el Estado de Israel y desinvirtiera de ellas.

Varias personas hablaron de la necesidad de ponerle fin a la ocupación israelí de tierras palestinas mediante presiones económicas, diciendo que la actual política de la Iglesia de inversión positiva había demostrado ser inadecuada. Otras subrayaron el imperativo cristiano del compromiso y el diálogo, citando temores de cualesquiera medidas que pudieran causar mayores dificultades para el pueblo palestino y para la Diócesis Episcopal de Jerusalén.

— Matthew Davies es redactor y reportero de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

General Convention passes budget with money for evangelism, racial reconciliation

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] The General Convention adopted the 2016-2018 triennial budget July 2 after agreeing to add $2.8 million for evangelism work.

While the addition passed with relatively little debate in the House of Deputies, it faced some opposition in the House of Bishops.

The 2016-2018 triennial budget is based on $125,083,185 in revenue, compared to the forecasted $118,243,102 for the triennium that ends Dec. 31 of this year. The expenses are projected to be $125,057,351. The budget comes in with a negligible surplus of $25,834. Its revenue projection is based in part on asking the church’s dioceses and regional mission areas to give 18 percent of their income to fund the 2016 budget, 16.5 percent for the 2017 budget and 15 percent in 2018.

The version of the budget presented July 1 by the Joint Standing Committee on Program, Budget and Finance (PB&F) also included a major new $2 million initiative on racial justice and reconciliation, even as it reduces the amount of money it asks dioceses to contribute to 15 percent by 2018. The initiative remains.

The new money for Latino-Hispanic initiatives and church planting amounts to some but not all of that called for in resolutions A086 and D005 respectively. Together, the two resolutions called for $6.5 million.

The budget proposed by PB&F already contained $3 million for starting new congregations. The budget noted that PB&F anticipated a collaborative effort to assist underserved populations, including Hispanic communities.

The approved budget will go into effect on Jan. 1, 2016.

The Rev. Frank Logue, a Georgia deputy and PB&F member, proposed adding the extra money for evangelism, saying “this convention stands at a potentially historic moment” having elected a “chief evangelism officer” when it elected North Carolina Bishop Michael Curry as its next presiding bishop. He said while both houses had concurred on resolutions A086 and D005, the proposed budget “does not meaningfully add to our evangelism effort.”

“But the good news is we have the means to match the will of this body,” he said, proposing the half-percent additional draw on investment income.

Doing so, he said, would “allow us to move out of this convention having provided our newly elected presiding bishop with the support he needs to assist us in reaching others for the love of Jesus Christ.”

While Logue suggested that the $2.8 million be gained through an added half-percent draw on income from the Domestic and Foreign Missionary Society’s approximately $220 million in unrestricted invested assets, his amendment to the budget called for adding the money in a line named “Income from Unrestricted Reserves for Evangelism Initiatives.” The DMFS’ unrestricted invested assets and its short-term reserves are two different pools of money. The $2 million allocation for racial reconciliation and justice work is also due to come from short-term reserves.

The Rev. Susan Snook of Arizona, Resolution D005’s sponsor, told the deputies that “it is time for us as The Episcopal Church to put our money where our mouth is, to be bold, daring and passionate in the belief that we have something to offer every community, every culture, every place where we are The Episcopal Church.”

“No investment in changing lives is ever, ever wasted,” she said.

The deputies voted 571-257 to add the $2.8 million.

Deputies also agreed, 455-368, to move $150,000 out of the amount budgeted for the church’s development office and grant it to The Episcopal Network for Stewardship. The $266,530 the group received in the current budget had been viewed as a one-time grant, and PB&F did not renew it.

The Rev. John Floberg, deputy from North Dakota and a member of Executive Council and PB&F, then took to a microphone to urge deputies to stop changing the budget.

Calling this one of the most open budget processes the church has ever known, Floberg said: “It’s time for this house to allow the budget that was presented and is now amended to remain in place. This is not the time for deputies who haven’t been hearing all of the information about all of the requests that have come through to be pitting one thing up against another. It’s time for some trust.”

The budget then passed 799-24.

The House of Bishops debated the evangelism provision with most bishops calling for its acceptance.

“Sometimes you’ve just got to take the risk,” said Bishop Scott Hayashi, of the hosting diocese of Utah. “We have spoken that evangelism and racial reconciliation are important to us. If we really believe that, we need to find a way to do it.”

“To say yes, we’re in favor of evangelism but we’re not going to fund it would make us look pretty foolish,” said Arizona Bishop Kirk Smith, adding, “The mission of the church is not to balance the budget.”

Diocese of Los Angeles Bishop Suffragan Diane Bruce told her colleagues “it’s important that we remember we’re talking about God’s economics, not man’s or woman’s economics.”

The bishops approved the budget as sent to them by deputies on a voice vote.

The impetus for the budget’s racial justice and reconciliation initiative came from Resolution C019 that calls on the church to respond to systemic racial injustice. It asks for $1.2 million for that work.

“It was the sense of the (PB&F) committee that given the atmosphere we’re living in now – the shootings and the plight of African-American men – that we wanted to do more,” the Rev. Mally Lloyd of Massachusetts, PB&F chair, told ENS the day before the budget was presented. “Give them $2 million and a blank slate to really try something new for the church that we hope will have major impact.”

Lloyd said the committee decided to leave the dimensions of the work “for the movement of the spirit” to guide the church’s leaders.

The $2 million will come from the Domestic and Foreign Missionary Society’s short-term reserves and is part of the $4.7 million surplus with which the 2013-2015 triennium is predicted to end.

“We’re taking a risk as a church that we don’t have an emergency that would call on those reserves,” Diocese of Maine Bishop Stephen Lane, PB&F vice chair, told ENS. “We’re seeing this as an extraordinary circumstance and an extraordinary opportunity and, therefore, using extraordinary means to support it.”

The original budget as proposed by PB&F is here. ENS’s coverage of PB&F’s budget presentation is here and includes more detail about what it contains.

— The Rev. Mary Frances Schjonberg is an editor/reporter for the Episcopal News Service. Tracy Sukraw, a member of the ENS General Convention team, contributed to this story.

Convention agrees to major structural changes

ENS Headlines - Friday, July 3, 2015

[Episcopal News Service – Salt Lake City] The General Convention has approved two resolutions making major changes to the structure of The Episcopal Church.

The deputies and bishops serving on the Committee of Structure and Governance, which considered the resolutions, “were united in love for this church and its mission,” Committee Chair Bishop Clifton Daniel of Pennsylvania told the House of Bishops July 2. “In the end the tone of our conversations brought hope as our church enters into a renewing process of change.”

Substitute Resolution A004, rewriting the rules governing the church’s Executive Council, rejected a proposal by the Task Force for Reimagining the Episcopal Church to halve council’s size. The resolution slightly expands Executive Council’s appointment power concerning three members of the Domestic and Foreign Missionary Society’s executive staff, including the chief operating officer, chief financial officer and chief legal officer (a position created in the resolution). The presiding bishop will conduct annual performance reviews with all three of those officers and share the results with council’s executive committee under the terms of the resolution.

The resolution also sets up a provision for those three officers, along with the presiding bishop and the House of Deputies president, to engage in a mutual ministry review every 18 months.

Deputies struck from the resolution a controversial provision proposed by the Legislative Committee on Governance and Structure that would have allowed council, by a two-thirds vote, to direct the presiding bishop to fire any of those three officers.

Substitute Resolution A006 reduces the number of the church’s standing commissions from 14 to two. The two would be the Standing Commission on Structure, Governance, Constitution and Canons, and the Standing Commission on Liturgy and Music. The presiding bishop and House of Deputies president would appoint study committees and task forces to complete the work called for by a meeting of General Convention, with council’s approval. All of those bodies would expire at the start of the next General Convention unless they are renewed.

The resolution concerns standing commissions only and not committees, agencies or boards. As with all General Convention resolutions, the legislation will take effect in the next triennium, which begins Jan. 1, 2016.

Substitute Resolution A004
Substitute Resolution A004 calls for both the presiding bishop as chair and the president of the House of Deputies as vice chair to nominate people to serve as the church’s chief operating officer, chief financial officer and chief legal officer. People who hold those three positions also act as officers of the Domestic and Foreign Missionary Society, along with the chair and vice chair.

Council would then vote to appoint those people. Currently the presiding bishop appoints the chief operating officer, with the advice and consent of the council. The churchwide staff reports to the chief operating officer who reports to the presiding bishop. The presiding bishop and the president of the House of Deputies, as chair and vice chair of council, jointly nominate the chief financial officer, whom the council then appoints.

During a Governance and Structure Committee hearing on June 25, Presiding Bishop Katharine Jefferts Schori took the unusual step of speaking in opposition to substitute Resolution A004, as well as D006 and D010, saying they would dilute the authority and responsibilities of the presiding bishop. Resolutions D006 and D010 went beyond the reorganization of the presiding bishop-Executive Council relationship of the Domestic and Foreign Missionary Society proposed by the Task Force for Reimagining the Episcopal Church.

“A board cannot be responsible for employment relationships,” she told the committee. “A board can set policy about employment relationships but a board cannot carry out the work of managing employment issues. I see that as one essential piece of the presiding bishop’s responsibility.”

Northwestern Pennsylvania Deputy the Rev. Adam Trambley kicked off the debate in the House of Deputies July 1 by trying to assure the house that the controversial provision to enable council, by a two-thirds vote, to direct the presiding bishop to fire the chief operating officer, the chief financial officer or the chief legal officer constitutes “very limited ability to provide some kind of accountability authority to the officers.”

Trambley, a member of the Legislative Committee on Governance and Structure, said if the council is going to appoint the officers after the chair and vice chair nominate them, then it ought to have a way to hold them accountable.

Meanwhile, the Rev. Ledlie Laughlin, deputy from Pennsylvania, provided the shortest testimony of the debate, saying simply “the authority should stay with the chair of Executive Council.”

Deputies voted 464 to 359 to strike the firing provision, and passed Substitute Resolution A004 on a 649-179 vote.

The House of Bishops concurred with the House of Deputies on Resolution A004.

There was, however, debate on the appointment provisions. The bishops committee on governance and structure amended the deputies-passed version of the resolution to give the presiding bishop the authority to appoint a COO, with the advice and consent of the council, as is the current practice.

After some concern that the committee’s amendments would mean referral back to deputies, a motion was put forth to change the resolution back, retaining the language passed by the deputies that all three nominations need to be made jointly by the chair and vice chair, and then appointed by a vote of council.

Bishop Ian Douglas of Connecticut spoke against the committee’s amendment and urged the bishops to concur with the deputies. “As I read it, it seems pretty clear to whom the staff and these officers are accountable,” he said. “Three times it says ‘accountable to the chair.’”

Bishop Dean Wolfe of Kansas said he believes “we are experiencing an unprecedented assault on the authority of the presiding bishop and bishops in general. It sounds like, ‘Wow, we are paranoid, but one time my mom told me the house is on fire and it was.’ So I want everyone to be careful about this. I want to give our next presiding bishop the best possible runway to take off.”

In the end, the bishops passed the resolution’s language as approved by the deputies.

When asked, Presiding Bishop Katharine Jefferts Schori confirmed that the resolution would take effect on Jan. 1, 2016, and that it does not affect the incumbents of those positions.

Substitute Resolution A004, which revises Canon 1.4 Sections 1-8, covers some of the ideas advanced in the original version proposed by the Task Force for Reimagining the Episcopal Church as well as in Resolutions C032, D006, D020 and D010.

Debate on Substitute Resolution A006
Deputies rejected a motion to refer the standing commission resolution, which covers Resolution A006 in its original form and A097, to the church’s Standing Commission on the Structure of the Church. Such a move would have postponed any actions on standing committees to at least the 2018 General Convention.

Diocese of the Virgin Islands Deputy Patricia Rhymer Todman, who made the motion to refer, said reducing the number of standing commissions amounts to the “indiscriminate destruction” of the church’s structure of committees, commission, agencies and boards, which operate between conventions to recommend policies and strategies for consideration by the next meeting of convention.

She said the church wants to focus on mission, evangelism and “our church needs a streamlined but suitable structure to fulfill its rich promise in mission.”

Diocese of Colorado Deputy L. Zoe Cole said that to adopt the reduction means “we become a church with a permanent structure devoted to rules and music.”

She added that it will take a long time during each triennium to determine what groups are needed, what they’re in charge of, and who will be appointed.

Deputies rejected a proposed amendment by California Deputy Sarah Lawton to add a Standing Commission on Mission, despite her argument that the church should not have only inwardly focused standing commissions.

North Dakota Deputy the Rev. John Floberg, who is also an Executive Council member, noted that the proposed 2016-2018 budget increases the amount of money available for the interim bodies as council might form. He said council needed the power to create interim bodies “in order for this church to more nimbly respond to the needs” that the church faces in society.

The Rev. Victoria Balling, chair of the Diocese of New Jersey deputation, said before rejecting the reduction, the church needs to remember that it is the Domestic and Foreign Missionary Society. “We need to live into the spirit of what the governance and structure committee has put forward and I believe that under the direction of Bishop Curry that this (idea of being members of a missionary society) will continue and (we will) not lose our identity as missioners.”

West Missouri Deputy the Rev. Stan Runnels, a member of Executive Council, told the house that “I want to assure the convention that the Executive Council in conversation in this last triennium, especially as the TREC report became more and more available to us, we are aware that this privilege to appoint task forces will require us to use the history of the CCABs as a guide and that many of the task forces that will be appointed will basically reflect the history of the CCAB structure.”

The house passed the resolution 649-114.

House of Bishops accepted the resolution on a voice vote.

Bishop Sean Rowe of Northwestern Pennsylvania, a member of the General Convention Legislative Committee on Structure and Governance, clarified that the resolution concerns standing commissions only and not committees, agencies or boards. As with all General Convention resolutions, the legislation will take effect in the next triennium, which begins Jan. 1, 2016.

Milwaukee Bishop Steven Miller proposed two amendments, one to call for the chair and vice chair of the two standing commissions to be appointed from different houses, and another to add a Standing Commission on Ecumenical Relations.

The House of Bishops voted in favor of the first amendment but voted down the second by 69 to 71 votes.

However, following some debate, Miller asked the house to reconsider his amendment. The house voted to remove the amendment and consider the unamended Substitute Resolution A006, which passed by a straight majority vote. Had the amendment passed, the revised resolution would have required the concurrence of the House of Deputies.

Before the house revoked the amendment, Bishop Stacy Sauls, chief operating officer for The Episcopal Church, expressed appreciation for the resolution but concern about amending it and sending it back to the House of Deputies. “There are many people standing in line to add standing commissions back in,” he said. “I urge us to be very careful.”

Earlier, several other bishop members of the structure committee spoke about the resolution.

Bishop Mary Glasspool, suffragan of Los Angeles, said she is grateful for the work of TREC “for putting in some creative and loving thinking.”

The reduction in the number of standing commissions, she said, is the “most concrete and visible manifestation of change. It is very clear that we’re not ready for a unicameral legislature. We’re not asking for a decrease in the number of Executive Council members or deputies at General Convention. But the CCABs (the church’s committees, commissions, agencies and boards) is a starting place for an ongoing conversation. This is a marathon and not a sprint.”

Bishop Lawrence Provenzano of Long Island expressed concern about “the inward-looking focus of the two standing committees that remain.”

But he said he hopes it will allow Executive Council “to be more nimble in response to mission, evangelism, social justice, and then to fund some of these ministries, and then to sunset them as appropriate needs change.”

Matthew Davies and the Rev. Mary Frances Schjonberg are editors and reporters for the Episcopal News Service.

Mind of the House of Bishops Statement: ‘Communion Across Difference’

ENS Headlines - Thursday, July 2, 2015

We the House of Bishops of The Episcopal Church wish to express our love and appreciation to our colleagues who identify as Communion Partners and those bishops who have affinity with the Communion Partners’ position as stated in their “Communion Partners Salt Lake City Statement.” Our time together in Salt Lake City, in conversation and in prayer, has demonstrated how profoundly the love of God in Jesus binds us together and empowers us for service to God’s mission. As we have waited upon the leading of the Holy Spirit in our deliberations, we have been reminded that the House of Bishops is richly gifted with many voices and perspectives on matters of theological, liturgical, and pastoral significance. This has been shown in our discernment with respect to doctrinal matters relative to Christian marriage. We thank God for the rich variety of voices in our House, in our dioceses, in The Episcopal Church, and in the Anglican Communion, that reflect the wideness of God’s mercy and presence in the Church and in the world.

We give particular thanks for the steadfast witness of our colleagues in the Communion Partners. We value and rely on their commitment to The Episcopal Church and the Anglican Communion. We recognize that theirs is a minority voice in the House of Bishops in our deliberations with respect to Christian marriage; and we affirm that despite our differences they are an indispensable part of who we are as the House of Bishops of The Episcopal Church. Our church needs their witness. Further, we appreciate that each of us will return to dioceses where there will be a variety of responses to Resolutions A054 and A036. The equanimity, generosity, and graciousness with which the Communion Partners have shared their views on Christian marriage and remain in relationship is a model for us and for the lay and ordained leaders in our dioceses to follow. We thank God that in the fullness of the Holy Trinity we can and must remain together as the Body of Christ in our dioceses, in The Episcopal Church, and in our relationships with sisters and brothers in Christ in the Anglican Communion. The bonds created in baptism are indeed indissoluble and we pray that we have the confidence to rely upon the Holy Spirit who will continue to hold us all together as partners in communion through the love of God in Jesus.

78th General Convention digest for July 2

ENS Headlines - Thursday, July 2, 2015

Volunteer Charlotte Alexandre of Thornton, Colorado, calls out to attendees of the 78th General Convention as they make their way into the Salt Palace July 2, urging them to pick up any items they or friends may have lost since convention began. She said the items on the table are only a fraction of the things that volunteer sweeps have gathered after hours. The items include glasses, water bottles, jewelry and small electronics. Photo: Lori Korleski Richardson

[Episcopal News Service – Salt Lake City] Much happens each day during General Convention. In addition to Episcopal News Service’s other coverage, here are some additional news items from July 2, the eighth day of June 25-July 3 gathering.

Worship aims to show diverse church’s unity

One of the highlights of daily worship at General Convention occurred July 2, when Dominican Republic Bishop Julio Holguín presided, Haiti Deputy France Euphonise Vixamar read the second lesson and the Rev. Colin Mathewson of the Diocese of San Diego preached about the mistrust and deportation of Haitians occurring in the Dominican Republic, recounted the Rev. Sandy Webb of West Tennessee, one of the convention’s liturgy planners.

“The symbolism was that, in The Episcopal Church, all of those constituencies are represented, and that we can stand together at the Holy Table.”

All the services were designed to show the breadth of the church’s membership, even while highlighting different cultures, he said. The July 2 Eucharist, for example, emphasized Hispanic and Latino cultures but included someone reading in French and a child on the worship platform, showing other faces of the church.

“We try and say we are one church, and we can stitch together and weave together and be best in that way.”

For all except the Sunday Eucharist with UTO ingathering, 75 minutes is set aside for the daily Eucharist, and the worship team tries to complete the service within an hour, Webb said. “General Convention is just so frenetic, so when I can say, ‘Here’s 15 minutes that you didn’t know you had,’ it’s real Sabbath, which is just wonderful.”

That extra time also allows musicians assisting at the service to provide an impromptu post-Communion concert. On July 2, worshipers gathered around the choir and instrumentalists, clapping, singing and dancing during several spirited songs in Spanish before dispersing for the day’s morning legislative session.

Houses concur on fossil fuel divestment, environmental advocacy committee 

The House of Deputies on July 2 passed resolutions C045, “Environmentally responsible investing,” and A030, “Create ‘Task Force’ on Climate Change,” the latter being modified to create an advisory committee, concurring with the House of Bishops.

C045 calls upon the Investment Committee of Executive Council, the Episcopal Church Endowment Fund and the Episcopal Church Foundation “to divest from fossil fuel companies and reinvest in clean renewable energy in a fiscally responsible manner.”

Bishops voted to amend Resolution C045, one of four resolutions that called for fossil fuel divestment, to remove the Church Pension Fund from the resolution. An amendment introduced in the House of Deputies that would have removed the Episcopal Church Foundation from the resolution failed.

In testimony for the resolution, the Rev. Kirk Berlenbach, a deputy from Pennsylvania, said that with less than 10 percent of the church’s investments in fossil fuels, spread out over companies and funds, shareholder advocacy would be minimal.

Deputy Henry Baer, who serves as the treasurer of the Diocese of Oklahoma, testified against concurring with bishops on C045, explaining that 37 percent of its diocesan budget comes from royalties and dividend payments on a bequest of mineral rights and stocks in oil and gas. Half of that money is used to support rural and other missions, he said.

Resolution A030, which originally called for the creation of a task force, but was modified to call for the creation of a climate change advisory committee with one representative from each of The Episcopal Church’s nine provinces, and that also calls on each province to create a Regional Consultative Group composed “of no fewer than five experts in areas of environmental sustainability appropriate to the demographic, ecological, cultural and geographic specifics of each region,” passed without opposition testimony.

Province IX sustainability plan support reaffirmed

General Convention adopted Resolution A015 “Continue to Support Province IX Sustainability” which continues “dedication for the ongoing work of Mark of Mission II: To Teach, Baptize, and Nurture New Believers, especially as it pertains to the agreed-upon plan for Province IX Sustainability.”

As part of the sustainability plan, the Domestic and Foreign Missionary Society recently awarded a one-time focus grant totaling $950,000 to the Diocese of the Dominican Republic.

Since 2013, the Domestic and Foreign Missionary Society has been working with all Province IX dioceses – the Dominican Republic, Ecuador Central, Ecuador Litoral, Colombia, Venezuela, Honduras and Puerto Rico – to develop a plan for financial self-sustainability to further secure mission and ministry.

Each diocese is required to have a plan to secure financially its mission and ministry, and each receives support for the staff of the Domestic Foreign Missionary Society in structuring that plan. The Diocese of the Dominican Republic is the closest to securing its mission and ministry.

“The staff has been very good and very helpful to our diocese in providing the support necessary to complete the grant process. We are very grateful for the advice and counsel they have offered us,” said Dominican Republic Bishop Julio Cesar Holguín Khoury, following the distribution of the focus grant. “I think the experience with us regarding the process will serve as the basis for monitoring the Second Mark of Mission in the other Province IX dioceses.”

The 2016-2018 draft budget maintains block-grant funding at $2.9 million for Province IX.

Closing worship to have element of déjà vu

The closing Eucharist on July 3 will bring a déjà vu moment for the Rev. Sandy Webb of West Tennessee, one of the convention’s liturgy planners. He first met Presiding Bishop Katharine Jefferts Schori in 2003 when she was bishop of the Diocese of Nevada and then-Presiding Bishop Frank Griswold invited her to celebrate a convention Eucharist.

The current presiding bishop-elect, North Carolina Bishop Michael Curry, preached that day.

“They were on the platform side-by-side then as they will be tomorrow,” he said.

This is Webb’s fifth convention helping coordinate worship at General Convention. He started in 2003 as an undergraduate intern in the General Convention office, was on the General Convention office staff in 2006, served while a seminarian in 2009 and has been a worship consultant for the liturgies as a priest in 2009, 2012 and 2015.

“I, in a quite literal way, have grown up running worship in the General Convention,” said Webb, rector of Church of the Holy Communion in Memphis, whose founding senior warden was a 17-time deputy, Charles Crump.

Convention calls for closer relations with Cuban church

ENS Headlines - Thursday, July 2, 2015

Marilyn W. Peterson, a visitor from the Diocese of Florida, Bishop of Cuba Griselda Delgado Del Carpio and El Salvador Bishop David Alvarado during a June 25 hearing of the Standing Committee on World Mission. Photo: Lynette Wilson/Episcopal News Service

[Episcopal News Service – Salt Lake City] The U.S.-based Episcopal Church and the Episcopal Church of Cuba took a step toward closer relations during the 78th General Convention, meeting here June 25-July 3. Convention also passed a resolution calling for the U.S. government to lift its economic embargo against Cuba.

“As state-to-state diplomatic relations between the United States and the government of Cuba are quickly progressing, the focus of The Episcopal Church upon our relationship with the Episcopal Church in Cuba should be intensified wherever possible,” said the Rt. Rev. James Magness, bishop suffragan for the Armed Forces and Federal Ministries of The Episcopal Church, who visited Cuba recently and proposed Resolution B003.

“The Episcopal Church in Cuba, our Anglican Communion partner, is a clear multiplier when it comes to the spiritual, social and physical infrastructure of the country of Cuba, and therefore has the potential to be a significant partner for us as we move forward to enhance our relationships,” he said.

Resolution B003 called on General Convention to “acknowledge and affirm” the Cuban church’s decision to request membership as a diocese, and to identify and address the canonical issues, including offering pensions to clergy, involved with Cuba becoming a diocese.

Resolution B002 called for the embargo to be lifted, and directed The Episcopal Church’s Washington, D.C.-based Office of Government Relations “to concentrate its effort with respect to this issue toward lifting aspects of the embargo that impede The Episcopal Church’s partnership with The Episcopal Church in Cuba.”

The decades-long U.S. economic embargo and Cuba’s extra-provincial status has left the Cuban church feeling isolated, said the Rt. Rev. Griselda Delgado Del Carpio during a June 25 hearing on resolutions A053, which was later discharged, and B003 in General Convention’s Legislative Committee on World Mission.

“These have been tough times nationally and in the life of the church,” said Delgado, who became bishop of Cuba in 2010, adding that the last five decades under the embargo and as an extra-provincial diocese have been difficult.

During a March synod meeting the Episcopal Church of Cuba voted 39 to 33 in favor of returning to The Episcopal Church. The Cuban church was a diocese of The Episcopal Church prior to the Cuban Revolution, before Cold War politics inhibited travel and communication between the two churches.

The 78th General Convention could not formally welcome the Episcopal Church of Cuba back into the U.S.-based Episcopal Church during this convention, as such an action requires a study of the constitutional and canonical implications.

Despite the hardship and isolation, however, the Episcopal Church of Cuba has a mature, thriving ministry focused on evangelism, as evidenced in its strategic plan.

“The last decade has been one of creativity: Our churches (are) always open, always in prayer, and expanding in spirituality, and always believing we belonged to a larger family,” said Delgado during her testimony. “We, after these years, feel mature and solid in every aspect.

“We have an identity as a culture. And the Cuban people work with society, especially children and youth, focusing always on mission training for laity and clergy, and always preparing lay people so that they can become formed in Christianity. I believe that with our human resources and spirituality, we have something to offer the rest of the church.”

Following the Cuban church’s 1967 separation from The Episcopal Church, the Metropolitan Council, which includes primates of The Episcopal Church, the Anglican Church of Canada and the Province of the West Indies, was created to govern the church as an extra-provincial diocese.

Resolution B003 also calls on the church to seek to strengthen relationships with the goal of creating “greater understanding and fellowship,” and that such efforts “seek to promote mutual ministry and understanding through cultural exchange, prayer, worship, fellowship, education, and humanitarian work – identifying and facilitating specific opportunities for exchange, including, but not limited to, travel so that an exchange may occur between Cuban and North American Episcopalians.”

The embargo and the strict travel restrictions didn’t stop some Episcopalians from the United States from organizing mission trips and traveling on religious visas to the island, the largest and most populated of the Greater Antilles.

For example, during her June 25 testimony in regard to strengthening the relationship between The Episcopal Church and the Episcopal Church of Cuba, the Rev. Yamily Bass-Choate, an alternate from the Diocese of New York and its missioner for Latino and Hispanic Ministry, described the personal impact of visiting Cuba.

“I went to Cuba 12 years ago and met Griselda when she was a priest. She had seven churches, and was my inspiration. For the last six years I have led 16 to 20 teens to Cuba every year. We have done little work but they have loved us,” said Bass-Choate.

“Our Episcopal Church of Cuba needs our support,” she said. “It is a magnificent church and they do a fantastic job. The ministry has transformed my life and my ministry. It is our church, we need to open our hearts and our doors to the diocese of Cuba.”

The warming of relations between the U.S. and Cuban governments, and the anticipation that the U.S. economic embargo imposed on Cuba could be lifted, has sparked new hope in the church.

On Dec. 17, 2014, President Barack Obama ordered the restoration of full diplomatic relations with the Cuban government, more than half a century after the United States severed relations with the communist government of then-President Fidel Castro. Prior to the Castro-led Cuban revolution, U.S. companies owned huge shares in Cuba’s economy, infrastructure, and utilities, and imported 90 percent of its sugar. Cuba is just 90 miles from Key West, Florida, and historically was a popular tourist destination for Americans.

In 1960, the United States placed an embargo on all exports to Cuba except food and medicine; by 1962 the embargo covered all imports and exports. Following the Cuban Missile Crisis, President John F. Kennedy imposed travel restrictions on Feb. 8, 1963. Despite a loosening of some travel and trade restrictions following Obama’s December announcement, the embargo cannot be lifted without congressional action. In February, the U.S. Senate introduced legislation to lift the embargo.

In October 2014, the United Nations General Assembly voted overwhelmingly to lift the embargo, with only the United States and Israel casting nay votes. It was the 23rd time a majority of the 193 member states voted to lift the embargo.

“The Episcopal Church has called for the lifting of the embargo before but nothing has happened to the suffering of the Cuban people that we in America are creating. I believe it is time now for this to happen. We are continuing our failed policies of 50 years ago,” said retired Bishop Leo Frade during a June 24 hearing of the Legislative Committee on Social Justice and International Policy. Frade was born in Cuba. “We are losing billions of dollars. … It will be ridiculous if this General Convention doesn’t make a statement about the question of the embargo. This injustice is created by the USA and we have been doing it for five decades. … it’s time to stop it.”

The Rev. Jose Luis MendozaBarahona of the Episcopal Diocese of Honduras, member of the international policy committee, spoke June 25 on behalf of lifting the embargo.

“About three years ago I went to Cuba and I was able to witness the suffering, the pain and limitations the Cuban people are experiencing. I believe our committee has created too many expectations. … We need to demand that both governments support the lift(ing) of the embargo. The Cuban government has imposed an internal embargo against its people and they are not free to have relationships with other countries … So I would like our committee to support this resolution,” he said.

Two currencies exist in Cuba, the peso and the convertible peso; the latter is used by foreign visitors and has a U.S. dollar equivalent. Professionals, such as doctors and lawyers, earn the equivalent of $20 per month.

Lifting the embargo, for the church, would mean more money for mission and ministry; for the Cuban people, “it would signify a radical change,” said Delgado during an interview with ENS. “First of all, both countries would be in closer relationship.”

Specifically, in terms of the Cuban church, she added, funds could be transferred directly to Cuba rather than routed through Canadian banks at a 10 percent fee.

The Episcopal Church’s 2013-15 budget allocated $106,000 to the church in Cuba.

For clergy ordained in Cuba before 1966, the embargo eliminated their pensions, explained Delgado; a few years ago, those still living began to receive some pension money. Clergy ordained since 1966 are not part of a pension plan.

— Lynette Wilson is an editor/reporter for Episcopal News Service.